Franco Colapinto enfrenta el desafiante circuito de Bakú en su segunda carrera de Fórmula 1

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Con una historia rica y un trazado complicado, el circuito callejero de Bakú se perfila como un gran reto para el piloto argentino en la Máxima.

Desde 2016, el circuito urbano de Bakú ha sido una de las sedes más emblemáticas y desafiantes de la Fórmula 1. Con sus 20 curvas, incluidas 9 en ángulo recto, y una longitud de seis kilómetros que lo convierte en el tercer trazado más largo de la temporada, el circuito no solo es un reto técnico para los pilotos sino también un espectáculo visual para los aficionados. Este fin de semana, el piloto argentino Franco Colapinto afrontará este desafío en su segunda carrera en la categoría reina del automovilismo, conduciendo el Williams FW 46.

El circuito de Bakú se caracteriza por su combinación de historia y modernidad. Situado en Azerbaiyán, un país que fue parte del imperio de Alejandro Magno y más tarde de la Unión Soviética, Bakú ha experimentado un crecimiento explosivo desde su independencia en 1991, impulsado en gran medida por sus recursos petrolíferos. Este crecimiento permitió a la ciudad acoger eventos de talla mundial como la Fórmula 1, cuyo Gran Premio se corre en un circuito que serpentea por el casco antiguo y pasa al lado de las modernas Flame Towers.

La construcción del circuito fue una hazaña de ingeniería: se necesitaron 1.540 bloques de hormigón, cada uno pesando entre 3,5 y 7,5 toneladas, para asegurar la seguridad en las calles estrechas y rápidas de la ciudad. Estos bloques se produjeron a un ritmo de hasta 80 por día y fueron transportados durante la noche al centro de Bakú, completando la pista justo a tiempo para los entrenamientos de la primera competencia de GT3 en 2012.

Para Colapinto, el circuito de Bakú representa una oportunidad para demostrar su habilidad y resistencia en una de las pistas más complicadas del calendario de la Fórmula 1. Con la ciudad como telón de fondo, el joven piloto buscará hacer una impresión duradera en su segunda aparición en la Máxima, enfrentándose tanto a las demandas técnicas del circuito como a la presión de competir en el escenario global.