En la primera parte de la nota, explicó el trabajo del CITEP: «Es un centro que depende de la Secretaría de Asuntos Académicos del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires y se crea en el 2008 con la intención de acompañar la integración de tecnologías digitales en las propuestas de enseñanza. Venimos trabajando desde ese momento en distintas líneas: cursos de formación, desarrollos de software, asesorías a cátedras para pensar la integración de tecnología en diálogo con los desafíos didácticos que tienen los docentes de los distintos campos disciplinares y las especificidades propias de las disciplinas que enseñan. Desde ese lugar, es que todas las líneas desde que ofrece el centro se abocan como a la dimensión bien didáctica y pedagógica de esa integración tecnológica».
En relación a las distintas áreas de enseñanza y su evolución dentro del centro, Andreoli indicó que, la «integración tecnológica en la enseñanza está muy relacionada con los avances de la tecnología, habilitando algunas posibilidades para incorporar o no en las estrategias de enseñanza. Las primeras tecnologías que abordábamos en en las propuestas que trabajábamos con los docentes tenían que ver con las TIC, con las tecnologías de la información y la comunicación. Y en el 2016, en ese momento yo era vicedirectora y con la directora general nos preguntábamos cuáles serán tecnologías emergentes en ese momento que no estábamos abordando desde el centro y que de alguna manera estaban impactando en la producción de conocimiento, en el trabajo de los distintos campos profesionales y nos preguntábamos si eso tenía algún impacto en la enseñanza, entonces empezamos a explorar tecnologías como impresión 3D, fabricación digital, realidad virtual y aumentada, Big Data (Si estas y estos grandes volúmenes de datos tenía un impacto en el modo en el que se enseña) y aparece ahí en el 2019, el trabajo fuerte que iniciamos con inteligencia artificial».
Consultada acerca de la enseñanza a la IA, el aprender de la misma y los diferentes sesgos que manifiestan las mismas como por ejemplo el machismo, la Directora General del CITEP explicó: «En principio, cuando hablamos de inteligencia artificial, no estamos hablando de una única tecnología, dentro del gran paraguas que conocemos la mayoría de nosotros como inteligencia artificial , hay tecnologías que tienen lógicas de procesamiento de datos absolutamente distintos y la IA es un campo que tiene varios años, varias décadas en estudio e investigación y que hoy se da un fenómeno que tiene que ver con tanto -los últimos 20 años-, procesos intensivos de digitalización de información y la capacidad de grandes gran procesamiento de datos que hoy tiene; nos da la aparición de de estos textos, sistemas que hoy llamamos como conversacionales. Por un lado, estos sistemas aprenden, y les enseñamos; es ambas lógicas, ambas dinámicas. Es la primera vez que estamos en presencia de sistemas que van evolucionando tanto como creíamos que sólo evolucionábamos nosotros en ese proceso de aprender. Porque son sistemas que se les carga un Corpus de conocimiento producido por humanos, (de páginas web, de materiales producidos por los humanos) y en la capacidad de procesar datos, de registrar y tener esa memoria infinita que tienen estos sistemas pueden, con el procesamiento del lenguaje devolver lo que aparentemente es como una conversación que establecemos con los humanos. Pero en ese proceso van evolucionando y esa interacción que establecemos con estos sistemas hace que cada vez aprendan más, entonces van evolucionando en las respuestas, en el modo de responder a partir de esa interacción con nosotros y acá aparece el tema que vos mencionaste de sesgos que son múltiples sesgos que no son.
Únicamente sesgos de género, como mencionaste como un ejemplo, sino que estos sistemas No están cargados con un Corpus de conocimiento a páginas web, libros y textos de todas las culturas del mundo. Por eso las respuestas, las estructuras, más allá de que es capaz estos sistemas de dialogar entre comillas, con nosotros en español, más allá de que son capaces de hacerlo en nuestro idioma, lo hacen con la lógica y la gramática y las estructuras de el idioma inglés. Por eso hay un sesgo cultural. Entonces aparecen en un diálogo, en un taller, en una clase de la maestría en docencia universitaria que también depende de la Secretaría de Asuntos Académicos de la UBA; como la eficiencia de la educación de un texto que nos devolvía el ChatGPT, como que era importante que el docente incorporara estas estrategias para lograr la eficiencia y ese no es un discurso de nosotros»
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