Científicos han revelado que el cambio climático amenaza la supervivencia de especies icónicas de la flora patagónica, con proyecciones que indican cambios drásticos en la distribución geográfica para el año 2070.
En un estudio reciente publicado por la revista científica Biodiversity and Conservation, investigadores de diversas instituciones públicas han utilizado modelos predictivos para evaluar cómo el cambio climático afectará a 22 especies autóctonas de plantas en la Patagonia. Estos modelos, conocidos como modelos de nichos ecológicos, permiten proyectar cambios en la distribución geográfica de especies basándose en variables climáticas y geográficas.
Las conclusiones del estudio indican que el cambio climático tendrá impactos significativos en la biodiversidad vegetal de la región. Especies emblemáticas como la Araucaria araucana, el ciprés de la cordillera, el ñire y la lenga podrían enfrentar serias amenazas. Según Carolina Soliani, investigadora del Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias Bariloche (IFAB), estas especies podrían ver reducida su distribución geográfica actual o incluso enfrentar la extinción local en algunas áreas.
El estudio también identificó que la región de la Patagonia Norte, que incluye áreas como la selva valdiviana en Chile, será la más afectada por los cambios previstos en temperaturas y precipitaciones. Esto se debe a que esta área alberga una alta diversidad genética que podría perderse debido a los cambios drásticos en el clima y el impacto humano en el medio ambiente.
Sin embargo, no todas las especies enfrentan un panorama desalentador. Algunas podrían encontrar nuevos nichos en áreas más al sur de la Patagonia, donde las condiciones climáticas podrían ser menos severas. Este hallazgo sugiere que el sur de la región podría actuar como un refugio natural para ciertas especies, protegiéndolas de los cambios climáticos extremos.
El informe también destaca la importancia de estas proyecciones para la conservación. Identificar áreas de riesgo y centros de diversidad genética permite a los conservacionistas y responsables de políticas ambientales tomar medidas preventivas. La creación de nuevas áreas protegidas y la implementación de estrategias de mitigación podrían ser clave para preservar la biodiversidad vegetal única de la Patagonia.
Carolina Soliani enfatiza que si bien el cambio climático es inevitable y los cambios en la biodiversidad serán en gran medida irreversibles, actuar ahora puede ayudar a minimizar el impacto y proteger las especies vulnerables. Además del factor climático, las actividades humanas como la explotación de recursos naturales y las políticas de mitigación del cambio climático desempeñan un papel crucial en determinar el futuro de la flora patagónica.