La actividad cayó en julio y el empleo sigue sin mostrar una recuperación sólida

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El Índice Líder de Analytica registró una baja mensual del 1,1% y ubicó a julio como el peor mes de actividad de 2026, mientras un informe advierte que los sectores más golpeados concentran el 71,3% del empleo asalariado registrado.

La economía argentina volvió a mostrar señales de enfriamiento en julio. El Índice Líder de Actividad elaborado por Analytica registró una caída del 1,1% frente a junio, aunque todavía mantuvo una mejora interanual del 0,7%. El dato convirtió a julio en el nivel más bajo de actividad del año y volvió a poner en tensión el discurso oficial sobre una recuperación sostenida.

La diferencia entre una comparación y otra resulta importante: mientras el dato interanual permite mostrar que la economía está por encima de julio de 2025, la caída mensual indica que perdió impulso respecto del mes anterior. En otras palabras, los números pueden contar dos historias al mismo tiempo, pero para hogares y empresas el ritmo de la recuperación también importa.

El deterioro tampoco se distribuyó de manera pareja. La construcción acumuló una caída del 19,8% frente a su promedio de 2023, la industria manufacturera retrocedió 14,1%, el comercio cayó 9,6% y la administración pública disminuyó 6,2%. Los servicios también mostraron una baja del 1,6%.

Esos sectores tienen además un peso decisivo en el mercado laboral. Según un informe del Instituto Argentina Grande, las actividades que perdieron nivel de actividad durante el gobierno de Javier Milei concentran 6,8 millones de los 9,5 millones de asalariados registrados: el 71,3% del total. Los sectores que sí crecieron reúnen, en cambio, el 28,7% restante.

La construcción aparece entre los casos más claros. En julio, el consumo de cemento cayó 6,2% mensual y el Índice Construya bajó 0,8%. La industria también presentó un panorama desigual: mientras la producción de hierro y acero crudo mejoró, el acero plano y el laminado en frío registraron fuertes retrocesos.

El complejo automotor tampoco escapó a la tendencia. La producción de vehículos cayó 13,8% mensual y las ventas a concesionarios disminuyeron 6,8%. En agosto, además, se patentaron 44.415 vehículos, un 19,1% menos que en el mismo mes de 2025, según los datos relevados por Analytica.

En el otro extremo, el agro volvió a mostrar señales positivas. El patentamiento de maquinaria agrícola aumentó 4,8% mensual y el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria avanzó 0,2%. La buena campaña agrícola 2025/26 y el avance de la cosecha de maíz y sorgo ayudaron a sostener la actividad del sector.

También aparecen señales contradictorias en el consumo. En julio crecieron la recaudación del IVA, los préstamos al sector privado y los ingresos de la seguridad social. Pero, al mismo tiempo, la confianza del consumidor cayó 4,8%, mientras las importaciones y exportaciones de bienes también retrocedieron. El crédito, por sí solo, no necesariamente significa que los ingresos de los hogares hayan mejorado.

El cuadro plantea una discusión que va más allá de una cifra aislada. Una economía puede crecer en términos interanuales y, al mismo tiempo, atravesar una caída mensual y tener sectores relevantes funcionando por debajo de sus niveles anteriores. La pregunta central pasa entonces por quiénes reciben los beneficios de esa recuperación y qué ocurre con las actividades que concentran la mayor cantidad de trabajadores.

Por ahora, el dato de julio deja una señal incómoda para el Gobierno: la actividad perdió terreno en el corto plazo y el empleo continúa condicionado por el desempeño de sectores que explican buena parte del mercado laboral formal. La recuperación que defiende Milei todavía convive con una economía donde el crecimiento no llega de la misma manera a todos.