El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Monseñor Oscar Ojea, urgió al Gobierno a distribuir rápidamente cinco millones de kilos de alimentos almacenados, subrayando la necesidad imperiosa en un contexto de emergencia alimentaria.
Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, expresó su preocupación por la demora en la distribución de cinco millones de kilos de alimentos almacenados por el Ministerio de Capital Humano. El obispo de San Isidro destacó la necesidad de acelerar la entrega de estos recursos, cruciales para muchas personas en situación de vulnerabilidad.
La Iglesia Católica, a través de Monseñor Oscar Ojea, ha levantado la voz en reclamo de una rápida distribución de cinco millones de kilos de alimentos almacenados por el Ministerio de Capital Humano. Según Ojea, estos alimentos deben ser entregados con celeridad, especialmente en tiempos de emergencia alimentaria.
Ojea señaló la existencia de dos depósitos con grandes cantidades de alimentos y llamó a la reflexión sobre la importancia de distribuirlos rápidamente. “No entro en las razones por las que están guardados, pero pienso que en un tiempo de emergencia alimentaria esto debe llamarnos a la reflexión”, comentó Ojea, destacando la sensibilidad necesaria frente a la necesidad de alimentos en la población.
Este reclamo ocurre en medio de un escándalo judicial relacionado con las denuncias del Gobierno contra organizaciones sociales que administran comedores y merenderos. El Ministerio, liderado por Sandra Pettovello, detectó que el 47,5% de los 3.385 comedores relevados entre febrero y mayo no existían o tenían direcciones falsas. En contraste, se certificaron 1.766 comedores que asisten a 240.370 personas.
Las investigaciones, impulsadas por la subsecretaria legal de Capital Humano, Leila Gianni, apuntan a una falta de control en la gestión anterior sobre los programas alimentarios. Estas investigaciones incluyen delitos de defraudación contra la administración pública e incumplimiento de deberes de funcionario público.
El dirigente social Juan Grabois denunció judicialmente a la ministra Pettovello, acusando al ministerio de acumular grandes cantidades de alimentos sin entregar. “La comida se pudre en los galpones de Capital Humano mientras a 100 metros las familias argentinas pasan hambre”, afirmó Grabois.
En respuesta, el vocero presidencial, Manuel Adorni, aseguró que los alimentos serán repartidos y subrayó que estos productos “tienen diferentes fechas de vencimiento, no están por vencerse” y fueron adquiridos por la administración anterior. Adorni también señaló que muchos comedores eran ficticios, lo que complicó la distribución adecuada.
Un fallo judicial reciente determinó que no existe un peligro inmediato en la demora de la entrega de alimentos, rechazando un recurso de amparo presentado para impedir la suspensión de la entrega de alimentos secos durante la transición a una nueva modalidad de asistencia.
Monseñor Ojea concluyó su mensaje con una reflexión sobre la importancia de la solidaridad y la urgencia en la distribución de alimentos, subrayando la necesidad de atender a quienes más lo necesitan en un contexto de alta vulnerabilidad social.