La oposición falló en su intento de bloquear el decreto que otorga a la SIDE más de $100 mil millones, y el oficialismo también postergó el tratamiento de la Boleta Única de Papel.
La oposición fracasó en su intento de rechazar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 656/24, firmado por el presidente Javier Milei, que otorga a la Secretaría de Inteligencia (SIDE) más de $100 mil millones para gastos reservados. La falta de quórum en el bloque de Unión por la Patria (UxP) impidió el avance de la medida en el Senado, lo que le da a Milei una semana más para gestionar la situación.
El DNU ya había sido rechazado por la Cámara de Diputados y se encontraba en la cuerda floja en el Senado. La oposición, liderada por el bloque de Unión por la Patria, había intentado convocar una sesión para tratar el decreto, pero la ausencia de varios senadores frustró sus planes. Además, el oficialismo también se vio incapaz de reunir los votos necesarios para avanzar con la Boleta Única de Papel (BUP), uno de los principales reclamos de la Casa Rosada como parte de su reforma electoral.
Victoria Villarruel, vicepresidenta del Senado, decidió postergar la discusión sobre la Boleta Única de Papel, prevista para este jueves, tras la aprobación de la nueva fórmula de movilidad jubilatoria. Aunque desde La Libertad Avanza y los sectores dialoguistas cercanos al Gobierno afirmaron tener los consensos necesarios para la boleta única, la falta de apoyo y la amenaza de la oposición de avanzar con el DNU llevaron a la decisión de postergar el tratamiento.
El oficialismo también está enfrentando dificultades para asegurar los votos necesarios para aprobar la reforma electoral, que busca implementar la Boleta Única de Papel en las elecciones de 2025 y eliminar las PASO. El proyecto, que ya cuenta con dictamen desde enero, se encuentra en un empate virtual en el Senado debido a la oposición de algunos senadores, incluyendo a la rionegrina Mónica Silva, quien presentó un dictamen propio con el apoyo del kirchnerismo.
Victoria Villarruel ha advertido que no se pueden asegurar los 37 votos necesarios para aprobar la reforma, y ha señalado que el proyecto podría no ser tratado hasta 2026 en caso de rechazo. El oficialismo busca que el nuevo sistema de votación sea implementado a partir de las elecciones legislativas de 2025, por lo que la urgencia en su tratamiento es significativa.
El escenario político se mantiene tenso con la oposición intentando frenar el avance del DNU y el oficialismo luchando por avanzar en su agenda legislativa. La falta de consenso y la dificultad para reunir los votos necesarios reflejan las tensiones y desafíos que enfrenta el Gobierno de Milei en el Congreso.