Es un juicio emblemático, es un juicio testigo en el sentido de que va a marcar un precedente. Esto primero nos costó cuatro años llegar hasta acá, lo cual es muchísimo tiempo de impunidad. Después tuvimos que sufrir, todo tipo de calumnias, ataques, acusaciones. Cuando esto inició, nosotros denunciamos este ataque artero por la espalda, desde la Jefatura de la policía y varios funcionarios policiales, salieron a dar declaraciones de que salimos como una horda queriendo recuperar la fabrica, metiéndonos adentro, agrediendo a los funcionarios policiales…un relato increíble que en el día de ayer intentaron sostener, algunos comisarios retirados, algunos funcionarios policiales que estaño todavía en funciones. Palomino, el me disparó esta todavía en funciones y porta armas letales, un tipo que fue capaz de asesinar.
Hoy fueron las pericias, del Instituto Balseiro, el licenciado Periliasco y por otro lado, el perito Prueger; que hoy dieron por tierra absolutamente con todas las acusaciones falsas porque parecía que yo era el victimario no la víctima. Me pegaron un tiro a mí, pero todos ellos eran las víctimas. Y hoy quedó absolutamente claro como fue el desarrollo, con dos pericias inconfundibles que dan cuenta de que fui recibido a los golpes, que recibí provocaciones todo el tiempo y que después recibí un balazo por la espalda en forma artera y cobarde que me provocó esa lesión que me tuvo convaleciente casi un año.
En relación a las pericias y si estas fueron presentadas por la defensa y la fiscalía, Godoy afirmó que si y explicó: Nosotros habíamos pedido una con Enrique Prueger, la fiscalía dijo bueno “yo voy a pedir una propia, quiero pedir otra pericia”. Y las dos fueron contundentes, las dos condujeron al mismo lugar: que el disparo había sido por la espalda estando yo en estado de indefensión porque estaba con las manos levantadas tratando de que no le dispararon a la gente. Puse mi cuerpo y en el medio varios tiradores tiradores tiraron al cielo porque a esa distancia cualquier balazo; y esto yo quiero decirle claramente: cualquier balazo a esa distancia te podía matar porque las armas de fuego aún las que tiran postas de goma, a corta distancia, te pueden matar. Jamás se nos ocurrió pensar que un policía podía tener esa mentalidad asesina de dispararnos al cuerpo. Este tipo lo hizo pero marcándome. Hoy también en el peritaje quedó claro que Palomino primero me marcó con su brazo, me midió, me miró; los vídeos en cámara lenta son impresionante como el tipo me va tocando el hombro para acomodarme, me vuelve a tocar el hombro para poder acomodarme, acomoda su escopeta y me dispara; aprovechando a que los otros cuando tiran al aire y me dispara a mí. A penas me dispara, se oculta en el pelotón de policías que le abren paso y yo cuando me doy vuelta le digo a otro “porque me disparas a mí”. Ese encubrimiento sigue hasta hoy, los jefes y los funcionarios policiales que fueron declarar es una vergüenza y eso no temerario; porque están sostenidos una serie de mentiras que son terribles, viniendo de funcionarios policiales que hoy tienen el uso de las armas y hoy controlan sectores de la policía”
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