La 13ª edición del Homenaje a la Mujer Rural Campesina se realizará este sábado 10 y domingo 11 de octubre en Villa Rural La Buitrera, con jineteadas, destrezas criollas, música, gastronomía y actividades para toda la familia.
Hay historias que se escriben lejos de las grandes ciudades, entre caminos de tierra, animales, cultivos y comunidades donde las tradiciones todavía pasan de una generación a otra. En Las Lajas, esas historias tendrán este fin de semana un escenario propio: una nueva edición del Homenaje a la Mujer Rural Campesina, una celebración que busca reconocer el trabajo y el protagonismo de quienes sostienen buena parte de la vida rural neuquina.
La propuesta se desarrollará el sábado 10 y el domingo 11 de octubre en el predio de la Villa Rural La Buitrera. Será la 13ª edición del homenaje a nivel local y la tercera edición con carácter provincial, consolidando una celebración que combina tradición, encuentro comunitario y reconocimiento.
Los lemas elegidos para esta edición son “Raíces que inspiran, mujeres que hacen historia” y “Mujeres de campo, fuertes hoy y siempre”. Más que una consigna, la propuesta busca poner en primer plano a mujeres cuyas historias están profundamente vinculadas con sus familias, sus comunidades y con una forma de vida que forma parte de la identidad del interior neuquino.
Durante dos jornadas, el predio de La Buitrera se transformará en un espacio de celebración de las costumbres rurales. Habrá jineteadas, destrezas criollas, música, gastronomía y diferentes actividades pensadas para compartir en familia.
La jornada inaugural comenzará a las 11 con el acto protocolar y continuará con un almuerzo. Uno de los momentos centrales será el Desafío de Jineteadas de basto con encimera, que tendrá tres millones de pesos en premios.
También habrá distintas pruebas de destreza criolla, entre ellas “Arréglese como pueda”, además de una Monta Especial en Gurupa protagonizada por Javier Mora y El Cirilo. La jornada contará con la participación del payador Ricardo Pino y la relatora Magaly Puttkamer, mientras que Omar Mora, Sebastián Arrain y Rodrigo Betancur estarán a cargo del jurado. Como apadrinadores participarán Adrián Torres y Darío Vargas.
El domingo la actividad volverá a comenzar a las 11 y tendrá como uno de sus principales atractivos la Carrera de Tambores Mixta, que repartirá dos millones de pesos en premios. Después del almuerzo, previsto para las 12.30, continuarán las actividades con diferentes juegos y destrezas tradicionales.
Entre ellas estarán la Carrera de la Novia, la Polka de la Silla, la Carrera del Cuero, la Carrera del Dormido y la tradicional Vuelta al Palo para niños. El programa propone así una combinación entre competencias ecuestres, juegos populares y espacios de encuentro que permiten recuperar prácticas asociadas a la vida del campo.
La gastronomía también tendrá un lugar importante. Emprendedores locales estarán presentes con stands y propuestas de productos de la región, sumando sabores y producción local a una celebración que busca mostrar el campo no solamente como escenario, sino también como parte de una economía y una cultura que siguen vivas.
Pero el centro de la fiesta estará en otro lugar. El homenaje busca reconocer a las mujeres rurales campesinas como protagonistas de historias familiares y comunitarias que muchas veces se construyen lejos de los grandes centros urbanos y que, justamente por eso, pueden quedar fuera de las miradas habituales.
Su aporte atraviesa distintas dimensiones de la vida rural. Está en el trabajo cotidiano, en los conocimientos transmitidos entre generaciones, en la producción, en las tareas familiares y en la conservación de costumbres que forman parte de la identidad de numerosas comunidades neuquinas.
La elección de Las Lajas como escenario tampoco es menor. En una provincia donde el territorio cambia rápidamente entre cordillera, estepa, valles y pequeñas localidades, las celebraciones rurales funcionan también como espacios donde las comunidades cuentan quiénes son y de dónde vienen.
La fiesta criolla permitirá, durante dos días, que esa identidad se exprese a través de la música, los caballos, los juegos, la comida y los encuentros. Pero detrás de cada una de esas actividades aparece una historia más profunda: la de mujeres que sostienen saberes y formas de vida que no siempre encuentran espacio en las agendas urbanas.
Por eso, el homenaje no se limita a una celebración tradicional. También propone reconocer una parte del patrimonio cultural neuquino que se construye todos los días y que encuentra en las comunidades rurales una de sus expresiones más fuertes.
Las Lajas se prepara así para un fin de semana en el que las raíces serán protagonistas. Una fiesta de campo, sí, pero también una manera de mirar hacia quienes mantienen vivas esas raíces y recuerdan que la identidad de una provincia también se construye en los lugares donde las historias se transmiten alrededor de una mesa, junto al fuego o al ritmo de una jineteada.
Porque detrás de cada tradición hay alguien que la sostiene. Y en La Buitrera, este fin de semana, ese reconocimiento tendrá nombre de mujer.