En una cumbre en Sudáfrica, los líderes de los países que conforman el grupo BRICS – Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – están explorando la expansión del bloque y la desdolarización del comercio, entre otros temas clave.
El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, anfitrión del evento, enfatizó la necesidad de una «reforma fundamental de la gobernanza mundial para que sea más representativa». Actualmente, el grupo representa aproximadamente el 25% del PBI mundial y el 40% de la población global.
La expansión del bloque es uno de los temas centrales en la agenda, con 40 naciones expresando su interés en unirse al llamado «BRICS Plus». China, una de las principales economías del grupo, y Brasil, han abogado públicamente por la incorporación de Argentina.
Otro punto de discusión crucial es cómo el bloque, que representa el 18% del comercio mundial, puede reducir su dependencia del dólar en un momento en que sus miembros promueven el uso de sus monedas nacionales en el comercio internacional.
Además de estas cuestiones, los BRICS reafirmaron su posición «no alineada» y su apoyo a un mundo multipolar. Esto adquiere relevancia en un contexto internacional marcado por divisiones, particularmente debido a la invasión rusa en Ucrania.
Los BRICS buscan fortalecer su influencia global y redefinir su papel en un mundo cambiante, donde Estados Unidos y la Unión Europea también juegan un papel importante.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó su deseo de que Brasil esté «en pie de igualdad con la Unión Europea y Estados Unidos».
La cumbre también aborda temas como la lucha contra el hambre, el cambio climático y las relaciones con África. Aunque la invasión a Ucrania no es uno de los temas centrales de discusión, Rusia estará presente para abordarlo directamente.
Las movilizaciones en las afueras de la cumbre reflejan una variedad de demandas en medio de este encuentro de líderes.