Los incendios Dixie y Tamarack siguen aumentando su tamaño en el verano más caliente. El primer siniestro creció 10.000 hectáreas en pocas horas para alcanzar una extensión de 34.600 hectáreas. Sigue consumiendo una buena parte del noreste de California. Los bomberos temen que este sea uno de los más peligrosos de la temporada. Mientras otros consumen pastizales y zonas rurales, el Dixie ya ha reducido a cenizas un par de estructuras y ha puesto en riesgo otros 800 edificios en los condados de Butte y Plumas. Solo el 15% ha sido contenido por las brigadas de incendios. El Tamarack, al sur del turístico Lago Tahoe, también ha avanzado hacia la frontera con Nevada. Tiene una superficie de 16.000 hectáreas y sigue fuera de control, ya que las autoridades no han contenido una sola parte. El humo de varios incendios alcanzó varias ciudades al este del país empeorando la calidad del aire.
Los bomberos se han concentrado en defender casas e infraestructuras por la noche. Las autoridades no han dado detalles de las dos estructuras consumidas en las últimas horas, pero sí señalaron que se trata de la primera destrucción de edificios desde el inicio del siniestro, el 14 de julio. Las autoridades calculan que Dixie puede avanzar hasta cinco kilómetros en las próximas horas fomentado por una corriente de aire seco que proviene del suroeste, además de la sequedad del territorio que consume. Un millar de personas han llegado al campamento en las últimas horas para reforzar los trabajos de contención. El campamento que lucha contra el avance de Dixie tiene ahora más de 3.000 bomberos.
La quema se dirige a una zona de ecoturismo cercano al lago Almanor, una población llena de cabañas y casas de montañistas, que se vio gravemente afectada por el incendio Camp de 2018, que dejó 85 fallecidos para convertirse en el incendio más letal del Estado. La zona ya ha sido evacuada por las autoridades junto a otras nueve zonas dentro de los dos condados. Butte, por ejemplo, tiene más de 200.000 habitantes, pero su principal ciudad está al otro lado del camino de Dixie.
Fuente: Elpais.com