El presidente de Brasil convocó al embajador en Argentina para evaluar la relación tras la ausencia de Milei en el Mercosur y su encuentro con Bolsonaro.
En medio de una creciente tensión entre Brasil y Argentina, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha convocado al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, para consultas en Brasilia. La reunión, que también involucró al canciller Mauro Vieira y al vicepresidente Geraldo Alckmin, se centró en la relación bilateral tras la reciente ausencia del presidente argentino Javier Milei en la cumbre del Mercosur y su participación en un evento con el exmandatario Jair Bolsonaro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil busca evaluar la dirección de las relaciones con Argentina, particularmente después de que Milei optara por asistir a la Conferencia de Acción Política Conservadora, organizada por la derecha y Bolsonaro, en lugar de la cumbre del Mercosur en Asunción. Esta ausencia fue vista con descontento en el Palacio del Planalto, aunque las fuentes gubernamentales insisten en que la convocatoria no constituye una represalia, sino una oportunidad para ajustar la cooperación entre los países vecinos.
“El objetivo es discutir cómo manejar la relación bilateral de la mejor manera posible”, explicó Bitelli. A pesar de las diferencias entre los presidentes, Lula enfatiza la importancia de mantener fuertes vínculos con Argentina. Desde su elección en noviembre de 2023, Milei no ha tenido encuentros oficiales con Lula, prefiriendo en cambio asociarse con figuras conservadoras brasileñas.
La tensión escaló cuando Milei, en redes sociales, criticó duramente a Lula, llamándolo “comunista” y “corrupto”, lo que causó incomodidad en el gobierno brasileño. Aunque Lula no respondió directamente, el ambiente diplomático se ha visto afectado.
En la reciente cumbre del Mercosur, Lula y el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou expresaron su desaprobación por la ausencia de Milei, destacando la importancia de la participación argentina en el bloque regional. Lula calificó la ausencia como una “tontería inmensa” y lamentó que Argentina no estuviera representada al más alto nivel en un evento tan crucial para la integración regional.
La convocatoria de Bitelli en Brasilia subraya la seriedad con la que Brasil está abordando estas tensiones y su compromiso de encontrar una solución que beneficie a ambos países, manteniendo la cooperación y superando las diferencias políticas y personales entre sus líderes.