El Ministro de Economía y candidato a la presidencia de Unión por la Patria, Sergio Massa, viajará a Washington este lunes para mantener un encuentro crucial con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y así concluir un acuerdo que permitirá al país contar con una inyección de dólares frescos. Mientras tanto, en el ámbito local, los sindicatos ejercen presión en busca de la reapertura de paritarias y un amplio sector se une en torno a la demanda de una suma fija para los trabajadores.
Desde la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT), se confirmó el respaldo a la decisión de Sergio Massa de otorgar una suma fija a los trabajadores bajo convenio. La meta es clara: mitigar los efectos de la devaluación del 22% de la semana pasada y la consiguiente alza en los precios que amenaza con aumentar la inflación.
Andrés Rodríguez, Secretario Adjunto de la CGT, expresó recientemente que «con Sergio Massa venimos conversando, mucho antes de las elecciones, con un enfoque diferente, que consiste en otorgar una suma fija a las actividades con las clasificaciones más bajas, que están en condiciones precarias». Añadió que esto no socavaría las negociaciones paritarias, ya que representa un enfoque completamente distinto.
El monto de la suma fija es un tema de debate. Las dos CTA han exigido una suma fija de $75,000, aunque aún no han obtenido el respaldo de la CGT. Héctor Daer, miembro del triunvirato de mando cegetista, declaró que no se oponen a un régimen de emergencia, siempre que se garantice la libertad de las paritarias y se establezca un ingreso mínimo a través de un bono variable según las necesidades de cada sector.
Por su parte, la CTA Autónoma, liderada por Hugo Godoy, demandó un aumento inmediato de emergencia para todos los trabajadores, tanto formales como informales, activos y jubilados, además de la implementación del salario universal. También pidieron la convocatoria inmediata al Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil y medidas urgentes para congelar los precios y sancionar a quienes los fijan.
La incertidumbre radica en cómo se implementará la suma fija, ya que se reconoce que su ejecución no es técnicamente sencilla. Se desconoce si se pagará en una o dos cuotas y si incluirá a todos los trabajadores formales o solo a ciertas categorías, como las de ingresos más bajos. Estas decisiones podrían tener un impacto significativo en la estructura de ingresos y escalas salariales.
Mientras Massa busca abordar la crisis económica con medidas destinadas a aliviar los ingresos, como la suma fija y el aumento de las asignaciones familiares, la incertidumbre persiste sobre cómo se llevarán a cabo estas iniciativas y cuál será su impacto real en la economía del país.