Profesionales del CONICET y del patrimonio cultural neuquino rescataron valiosos fósiles de ictiosaurios en el norte de la provincia, en una zona clave para la paleontología nacional.
Gutiérrez explicó que la riqueza geológica de Neuquén permite registrar eventos únicos, como la sucesión de ingresiones y regresiones marinas que han dejado capas sedimentarias ricas en fósiles. Este hallazgo representa el primer registro de ictiosaurios en esta unidad geológica y añade una nueva capa a la identidad paleontológica de la región. El análisis de estos fósiles se complementa con muestras de sedimento y microfósiles que ayudan a acotar la antigüedad de los restos.
Además, el paleontólogo resaltó la importancia de preservar estos materiales en su contexto natural, destacando la identidad cultural que estos descubrimientos aportan a la comunidad neuquina. Con la esperanza de atraer turismo y fomentar el interés científico, los especialistas promueven que estos hallazgos sean bienes comunitarios, contribuyendo al acervo cultural ya la historia compartida de Neuquén.