El Gobierno de Javier Milei desmanteló la Unidad Especial de Investigación de la desaparición de niños en la última dictadura militar, argumentando la defensa del «derecho a la intimidad» y la «división de poderes». La decisión ya ha generado fuertes críticas.
A través del decreto 727/2024, el Gobierno libertario de Javier Milei decidió cerrar la Unidad Especial de Investigación que había sido creada en 2004 por el expresidente Néstor Kirchner para asistir en la búsqueda de niños desaparecidos durante la dictadura militar. Este organismo, parte de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), jugó un rol crucial en la recuperación de la identidad de nietos apropiados por el terrorismo de Estado.
El Ejecutivo justificó su decisión argumentando que la Unidad invadía competencias del Ministerio Público Fiscal y vulneraba el derecho a la intimidad, al permitir un acceso directo e irrestricto a información y documentación en poder de organismos públicos, lo que, según el Gobierno, afectaba la división de poderes consagrada en la Constitución Nacional.
La medida ha suscitado una ola de repudios. Organizaciones como Abuelas de Plaza de Mayo, que ya habían advertido sobre las intenciones del Gobierno de eliminar la Conadi, y figuras políticas como el exdiputado Alejandro «Topo» Rodríguez, condenaron la disolución de la Unidad. Rodríguez denunció que mientras el Gobierno avanza en esta dirección, también impulsa una Ley de Seguridad Interior que, según él, podría llevar a una mayor represión interna.
Esta decisión del Gobierno de Milei marca un nuevo capítulo en el debate sobre memoria, verdad y justicia en Argentina, poniendo en tensión los derechos humanos y el respeto a las instituciones.