La nueva ley busca reducir el ausentismo docente con un incentivo económico, enfrentando la fuerte oposición del sindicato ATEN, que planea medidas extremas de resistencia.
La legislatura de Neuquén aprobó una ley que otorga un bono del 15% a los docentes que mantengan alta asistencia, desatando una ola de rechazo por parte del gremio ATEN. Esta medida, respaldada por una amplia mayoría de diputados y con considerable apoyo popular, busca enfrentar el creciente problema del ausentismo en las escuelas de la provincia, que ha alcanzado niveles alarmantes.
El sindicato de maestros, liderado por Marcelo Guagliardo y la izquierda de Angélica Lagunas, denuncia la ley como inconstitucional y promete resistencia mediante paros y movilizaciones. Este conflicto marca una singularidad en la política neuquina: es la primera vez que un paro docente se dirige no contra el Ejecutivo, sino contra el Legislativo. Mientras el gobierno de Rolando Figueroa se prepara para promulgar la ley, el sindicato enfrenta el desafío de justificar su oposición a un beneficio económico que pretende mejorar la educación en la región.
La controversia se centra en un tema sensible para la ciudadanía, la batalla se avecina en un contexto de creciente presión por reformar un sistema educativo que ha mostrado graves deficiencias.