El segundo Encuentro Provincial de Agroturismo reunió en Centenario a productores, prestadores y organismos públicos para actualizar normas, fortalecer propuestas rurales y vincular la producción con el turismo y el cuidado del territorio.
Neuquén dio un nuevo paso para consolidar el agroturismo como una alternativa dentro de su matriz productiva. El segundo Encuentro Provincial de Agroturismo se realizó en Centenario con la participación de productores, prestadores turísticos, municipios y organismos provinciales, en una jornada destinada a discutir herramientas de gestión y nuevas propuestas para el turismo rural.
El encuentro estuvo encabezado por la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, junto con autoridades provinciales y municipales. Uno de los principales objetivos fue fortalecer la articulación entre quienes producen en el territorio rural y quienes trabajan en la actividad turística, buscando que ambas actividades puedan complementarse y generar nuevas oportunidades.
La discusión aparece además en un momento en que Neuquén busca ampliar sus fuentes de desarrollo económico. La actividad hidrocarburífera continúa teniendo un peso central, pero desde el Gobierno provincial plantearon la necesidad de trabajar desde ahora en otras actividades que puedan sostener el desarrollo cuando cambien las condiciones de la demanda energética internacional.
En ese escenario, el agroturismo aparece como una actividad que permite convertir el trabajo productivo cotidiano en una experiencia para quienes visitan la provincia. Chacras, establecimientos rurales, conocimientos vinculados con la producción y formas tradicionales de relacionarse con la tierra pueden convertirse así en parte de una oferta turística que también genera ingresos para las comunidades locales.
El cuidado ambiental ocupó un lugar central durante la jornada. Desde la provincia remarcaron que el crecimiento turístico necesita estar acompañado por políticas de preservación, especialmente en materia de tratamiento de efluentes, redes cloacales, protección de los cuerpos de agua y conservación de los espacios naturales.
También se puso el foco en la tierra productiva. La preservación de los espacios destinados a la producción fue presentada como una condición para que el agroturismo pueda desarrollarse sin perder aquello que le da sentido: el vínculo con las actividades rurales y con el territorio. En ese marco, el secretario de Producción e Industria, Diego García Rambeaud, presentó los lineamientos del proyecto de Ley de Protección de Tierras Productivas.
Otro de los puntos de trabajo fue la actualización de la normativa que regula el Turismo Rural. Una mesa participativa comenzó a analizar modificaciones a la Resolución 816/05, con la intención de adaptar las reglas a las nuevas características y necesidades de una actividad que fue incorporando propuestas y experiencias diferentes en los últimos años.
Durante el encuentro también se presentó el Programa Provincial de Agroturismo y se planteó la creación de una mesa técnica con representación regional. El objetivo es generar un espacio permanente de intercambio entre organismos públicos, productores y referentes turísticos y rurales, para coordinar acciones y acompañar tanto a quienes ya ofrecen servicios como a quienes buscan incorporarse.
La jornada tuvo además una parte práctica. Los participantes recorrieron establecimientos de la región, entre ellos Casa de Sabores, en Plottier, y Chacra Buena Vida, en Centenario. Allí pudieron conocer experiencias concretas y trabajar sobre distintos aspectos del servicio agroturístico, desde la atención al visitante hasta la organización interna y las condiciones necesarias para desarrollar una propuesta sostenible.
El desafío, en definitiva, es que el turismo rural no quede reducido a una actividad complementaria aislada, sino que pueda integrarse con la producción y convertirse en una herramienta de desarrollo local. Para Neuquén, la apuesta implica mirar más allá de los recursos que durante décadas definieron su economía y empezar a construir nuevas formas de generar valor a partir de sus paisajes, sus productores y las historias que existen detrás de cada chacra y cada establecimiento rural.