El nuevo espacio, llamado Zomo Newen, ofrecerá apoyo integral a mujeres y niños en situación de vulnerabilidad.
Este viernes, en un evento que marca un hito en la política social de Neuquén, se inauguró el primer Refugio Provincial para Mujeres en situación de calle. La iniciativa, liderada por el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, y la ministra de Desarrollo Humano, Julieta Corroza, responde a la urgente necesidad de brindar un espacio seguro para las mujeres y sus hijos que se encuentran sin hogar en la provincia. La ceremonia contó con la participación de Juan Luis Ousset, jefe de Gabinete, quien destacó la importancia de este proyecto como una política pública sin precedentes.
El refugio, bautizado como Zomo Newen —que significa «la fuerza de las mujeres»—, cuenta con instalaciones adaptadas para proporcionar un entorno seguro y confortable. Con dos habitaciones, baños con duchas, una sala de estar, cocina, espacios recreativos para los niños y oficinas para el personal, el refugio está preparado para albergar y asistir a mujeres en situación de calle. Además, ofrece un acompañamiento integral y articulado con otras áreas del gobierno, como Salud y Educación, para ayudar a las mujeres a desarrollar una vida autónoma y estable.
Tobares subrayó la colaboración de diversas áreas del gobierno para hacer realidad este proyecto. “Era una necesidad que veíamos con mucha preocupación: mujeres, muchas veces con hijos, enfrentándose a la calle sin recursos. La coordinación y los aportes mutuos nos permitieron inaugurar este refugio, que sin duda será un gran alivio para ellas”, afirmó.
La ministra Corroza enfatizó la importancia del trabajo en equipo y la optimización de recursos para lograr resultados significativos en la comunidad. “Esta es una política pública esencial para Neuquén. Cuando los esfuerzos se alinean, se logran avances concretos”, expresó.
Ousset destacó el rápido crecimiento demográfico de la provincia y la necesidad de abordar problemas sociales complejos, como el aumento de mujeres en situación de calle. “Trabajar en políticas públicas que realmente entiendan y aborden estas dificultades es sumamente gratificante”, sostuvo.
El refugio, gestionado por la Subsecretaría de Familia, es una respuesta inmediata a una situación de urgencia social, y forma parte de un esfuerzo mayor para distribuir equitativamente los recursos y garantizar igualdad de oportunidades. El director provincial de Vulnerabilidad, Lucas Porro, explicó el proceso de admisión, que comienza con un llamado telefónico y sigue con una entrevista y evaluación por un equipo técnico.
Claudia Mesplatere, coordinadora del área, detalló que el objetivo es proporcionar a las mujeres un apoyo transversal, que les permita superar su situación de vulnerabilidad y avanzar hacia una vida autónoma. Por su parte, Martín Giusti, subsecretario de Familia, destacó la celeridad y eficiencia con la que se adaptaron las instalaciones para brindar todas las comodidades necesarias.
Finalmente, Claudia, una de las trabajadoras del refugio, resaltó la importancia de empoderar a las mujeres para que puedan salir de la situación de calle, criar a sus hijos en un ambiente seguro y encontrar oportunidades laborales y de vivienda. “Queremos acompañarlas y guiarlas en este proceso para que nunca más tengan que enfrentar esta situación”, concluyó.
Este refugio, que en su primera etapa ofrece 16 plazas para mujeres de 18 a 59 años, es un ejemplo de cómo la articulación entre diversas áreas del gobierno y la comunidad puede generar un impacto positivo en la vida de las personas más vulnerables.