El gobernador Rolando Figueroa y el ministro de Economía, Luis Caputo, firmaron un acta de intención para avanzar en la compensación de obligaciones entre Nación y la Provincia. El mecanismo contempla la posible transferencia de inmuebles del programa Procrear y de otros bienes que sean identificados durante la negociación.
La deuda entre Nación y las provincias suele aparecer en expedientes, reclamos judiciales y discusiones sobre números que pueden parecer lejanos de la vida cotidiana. Esta vez, la negociación encontró una forma bastante más concreta: propiedades que podrían pasar de manos del Estado nacional a la Provincia del Neuquén como parte del mecanismo para saldar obligaciones pendientes.
El gobernador Rolando Figueroa se reunió este miércoles en Buenos Aires con el ministro de Economía, Luis Caputo, y ambos firmaron un acta de intención en el marco del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR).
El acuerdo abre la posibilidad de que Neuquén reciba inmuebles pertenecientes al programa Procrear y otros bienes que sean identificados y acordados entre las partes durante el proceso de negociación.
No significa todavía que todas esas propiedades hayan sido transferidas.
Ese punto resulta importante.
La incorporación de cada inmueble dependerá de su disponibilidad jurídica, dominial, técnica y administrativa, además del cumplimiento de los procedimientos establecidos por la normativa vigente. Es decir, primero deberán determinarse qué bienes pueden incorporarse al acuerdo y bajo qué condiciones.
El REOR fue creado mediante el Decreto 969/24 con el objetivo de avanzar en el saneamiento de las cuentas públicas y establecer mecanismos que permitan cancelar, total o parcialmente, las obligaciones existentes entre distintas jurisdicciones.
En este caso, el instrumento permite buscar una salida negociada para las obligaciones que Nación mantiene con Neuquén.
La discusión tiene como antecedente el Consenso Fiscal de 2017, aprobado por la Ley 27.429. Las propiedades que finalmente sean acordadas podrán formar parte de futuros convenios específicos de compensación dentro del régimen.
El mecanismo también establece que los inmuebles deberán ser valuados por los organismos competentes antes de ser incorporados a un eventual acuerdo.
Después llegará otra instancia administrativa: la intervención de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, que deberá instrumentar la transferencia del dominio de las propiedades que correspondan en favor de la Provincia.
Hay, por lo tanto, varios pasos por delante.
El anuncio político de este miércoles representa el inicio de una negociación, no el final de la discusión.
La diferencia puede parecer técnica, pero tiene importancia. Una cosa es que Nación manifieste su voluntad de transferir determinados inmuebles y otra es que esos bienes sean efectivamente identificados, valuados, incorporados a un acuerdo y finalmente transferidos a Neuquén.
El proceso tendrá que atravesar cada una de esas etapas.
Mientras tanto, el entendimiento también establece condiciones para evitar que la negociación avance por dos caminos enfrentados al mismo tiempo.
Neuquén se comprometió a no iniciar acciones legales contra Nación mientras dure la negociación de las obligaciones incluidas o que puedan incorporarse al régimen. Además, la Provincia instruirá a sus representantes legales para solicitar la suspensión de los plazos judiciales, arbitrales y administrativos vinculados con esas obligaciones.
Nación y Neuquén también acordaron no iniciar procesos judiciales o arbitrales relacionados con las obligaciones incorporadas y las negociaciones en curso durante el plazo previsto por el régimen.
La lógica es sencilla: primero negociar, después resolver.
Para la Provincia, el acuerdo representa una vía para avanzar sobre obligaciones que Nación mantiene pendientes sin depender exclusivamente de una transferencia de dinero.
Para el Estado nacional, el mecanismo permite avanzar en la compensación de deudas mediante bienes que forman parte de su patrimonio.
El desafío estará ahora en transformar el acta de intención en acuerdos concretos.
Y allí aparecerán las preguntas más importantes: qué inmuebles serán incluidos, cuánto valen, en qué condiciones se encuentran y cómo se determinará exactamente qué parte de las obligaciones provinciales quedará compensada con cada propiedad.
Por ahora, el primer paso está dado.
Figueroa y Caputo pusieron en marcha una negociación que busca convertir una deuda entre jurisdicciones en activos concretos para Neuquén.
En tiempos en los que las discusiones entre Nación y provincias suelen terminar en tribunales o en cruces políticos, esta vez el camino elegido es otro: sentarse a negociar, ponerle valor a los bienes y buscar una forma de cerrar las cuentas.
Todavía falta bastante para que las propiedades cambien de dueño.
Pero el acuerdo firmado en Buenos Aires abre formalmente esa posibilidad.