
El presidente ruso, Vladímir Putin, se aseguró un quinto mandato de seis años en unas elecciones sin verdadera competencia, obteniendo cerca del 88% de los votos según sondeos a pie de urna.
En unas elecciones donde la oposición real ha sido excluida, Vladímir Putin ha sido reelegido para un quinto mandato como presidente de Rusia, asegurando un período adicional de seis años en el poder. Los sondeos a pie de urna indican que Putin ha obtenido casi el 88% de los votos con solo el 25% del escrutinio completado. Este resultado, aunque no sorprendente, refleja el control ejercido por Putin sobre el proceso electoral y la falta de alternativas políticas significativas.
La jornada electoral estuvo marcada por una protesta convocada por opositores rusos, que llamaron a manifestarse contra Putin en los centros de votación, aunque esto no impidió el triunfo aplastante del presidente. Según la Comisión Electoral Central, Putin obtuvo el 87,34% de los votos tras el 24,4% del escrutinio, mientras que otros candidatos obtuvieron porcentajes marginales.
La participación fue del 74,22%. Estas elecciones se llevaron a cabo en medio de tensiones regionales, con un ataque masivo de drones ucranianos la madrugada anterior y una campaña activa de funcionarios rusos en los territorios ocupados de Ucrania para fomentar la participación en las votaciones. La falta de oposición real y las restricciones a la disidencia política en Rusia han generado preocupación internacional, especialmente después de la muerte de Alexéi Navalni y el temor de que otros opositores enfrenten represalias similares en un clima cada vez más represivo.