
En abril, los ingresos tributarios aumentaron por tercer mes consecutivo, pero a un ritmo inferior al de la inflación, destacando el aporte del Impuesto PAIS y las retenciones. Los giros automáticos a provincias también se vieron afectados. Analicemos los detalles.
Por tercer mes consecutivo, en abril, los ingresos tributarios aumentaron a un ritmo menor que la tasa de inflación de los últimos 12 meses. Este crecimiento se situó en $8,66 billones, representando un aumento interanual del 239,6%, frente a una inflación del 291,4%. Aunque abril contó con 2 días hábiles más que el año anterior, lo cual afectó positivamente algunos impuestos, como el IVA y los internos, esto no impidió que se registrara la tercera caída consecutiva en términos reales.
Específicamente, los ingresos por IVA y Ganancias tuvieron un aumento real del 9,3%, siendo este último el mayor incremento mensual en los últimos 5 años. Sin embargo, el agregado de ingresos por DGI, Anses y Aduana experimentó una contracción del 13,2% en términos reales, superando las expectativas de la contracción del PBI.
El aumento de los ingresos de Aduana fue destacado, con un incremento del 297%, debido al salto cambiario sobre las exportaciones y la ampliación del Impuesto PAIS sobre las importaciones. Sin embargo, los tributos relacionados con la actividad doméstica, como los cobrados por la DGI y Anses, aumentaron por debajo de la inflación.
En cuanto a los giros a provincias, en abril se enviaron $2,6 billones, representando un aumento nominal del 211% respecto al año anterior. Sin embargo, al ajustarlo por inflación, se registró una caída del 18%. Esta disminución se debió principalmente al mal desempeño en la recaudación del Impuesto a las Ganancias y del IVA.
En el acumulado del primer cuatrimestre, los recursos tributarios registraron un aumento nominal del 237,7%, pero al ajustarlo por inflación, se observó un deterioro del 8,3%.
La media sanción de la Ley Bases podría impulsar los recursos tributarios, especialmente con cambios en Ganancias, Monotributo y Bienes Personales. Además, avances en desregulaciones y la desaceleración de la inflación están contribuyendo a mejorar mes a mes los ingresos reales de la población, lo que podría impactar positivamente en la recaudación a futuro.