
La revelación de que Manuel Adorni buscó involucrarse en un sindicato en 2020 genera controversia, contradiciendo su postura anti-sindicalista.
Manuel Adorni, vocero presidencial, se vio envuelto en la controversia luego de que se revelara que en 2020 intentó formar parte de la comisión directiva de un sindicato en formación, el Sindicato de Empleados de Delivery y Afines (SAEDA). Aunque desde su entorno minimizaron el incidente, explicando que fue un gesto para ayudar a trabajadores maltratados por otro sindicato y que pronto abandonó la idea, la revelación contradice su postura pública anti-sindicalista.
El documento que dio origen al revuelo, conocido como «expediente Adorni», fue filtrado recientemente, aunque desde el entorno de Adorni negaron que se tratara de una maniobra interna. A pesar de las especulaciones sobre una posible filtración desde la Secretaría de Trabajo, se desestimó la idea de una interna política.
El SAEDA, sindicato al que Adorni intentó unirse, representaba uno de varios esfuerzos de los trabajadores de mensajería por formar su propio sindicato. Esta revelación resulta paradójica dado el constante discurso anti-sindicalista de Adorni.
Mientras tanto, en el ámbito político, el Gobierno enfrenta la posibilidad de un rechazo generalizado de la Ley Bases en el Senado, tras el fracaso del Pacto de Mayo con los gobernadores. El Presidente, preocupado por la resistencia a la ley, enfrenta un escenario incierto en el que la falta de aprobación legislativa podría fortalecer a opositores como Javier Milei. El acto del 25 de mayo se transforma así en otro tipo de evento político, mientras el Gobierno se prepara para enfrentar los desafíos políticos que se avecinan.