
En un incidente más de la creciente ola de robos de cables, un joven de 24 años en Rosario terminó gravemente herido con quemaduras en el 80% de su cuerpo al recibir una descarga eléctrica mientras intentaba robar cables subterráneos.
El fenómeno del robo de cables continúa azotando a distintas ciudades argentinas, y en esta ocasión, Rosario es testigo de otro trágico incidente. Un joven de 24 años, identificado como Julio Daniel G., sufrió graves quemaduras en el 80% de su cuerpo en la madrugada de este martes, mientras intentaba cortar un cable subterráneo en el barrio Pichincha, ubicado en el macrocentro de la ciudad.
Según fuentes del caso, el sospechoso fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde quedó internado en terapia intensiva con pronóstico reservado. Las quemaduras abarcan sus piernas, brazos, tórax y rostro, comprometiendo además las vías respiratorias, lo que requirió su intubación y asistencia mecánica respiratoria.
La directora del hospital, Andrea Becherucci, describió la situación como crítica y destacó que el ingreso de pacientes con quemaduras, especialmente por intentos de robo de cables, se ha vuelto una preocupación creciente en los últimos meses.
El incidente ocurrió en el contexto de un intento de robo en una obra ubicada en Ovidio Lagos al 200, una zona muy transitada. La Brigada Motorizada de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe asistió al herido en el lugar y confiscó un cuchillo tipo serrucho, presumiblemente utilizado para cortar los cables, así como una gorra negra.
Este caso se suma a una serie de eventos similares que han tenido lugar en distintas partes del país. En Bahía Blanca, un hombre fue detenido la semana pasada por el robo de más de 3.000 metros de cables del tendido eléctrico, mientras que en La Plata, la Policía Bonaerense ha realizado detenciones en medio de una escalada de precios del cobre, que ha triplicado su valor en un año en las metaleras bonaerenses.
Estos incidentes subrayan la necesidad de tomar medidas urgentes para abordar el problema del robo de cables, que no solo pone en peligro la seguridad de los delincuentes involucrados, sino también la infraestructura eléctrica y la vida de los ciudadanos afectados.