La gestión de Rolando Figueroa enfrenta expectativas de cambio en la provincia de Neuquén, pero mantiene vínculos con el MPN, lo que genera debates sobre las verdaderas transformaciones en la administración. La oposición, por otro lado, aún carece de una estructura sólida.
En una conversación cargada de análisis político, Matías Césari reflexionó sobre la actualidad de la política en Neuquén bajo la gestión del gobernador Rolando Figueroa. Si bien el cambio de color político prometía una transformación significativa, Césari argumenta que la continuidad con el Movimiento Popular Neuquino (MPN) sigue siendo evidente. Figueroa, antiguo miembro del MPN, ha ocupado múltiples cargos dentro del partido y, aunque su gobierno es visto como una nueva etapa, muchas políticas parecen permanecer intactas, con algunas modificaciones más estéticas que de fondo.