Srettha Thavisin es cesado junto a todo su gabinete por la Corte Constitucional tras nombrar a un ministro con antecedentes cuestionables. La inestabilidad política en Tailandia se profundiza una semana después de la disolución del principal partido opositor.
En un impactante giro político, la Corte Constitucional de Tailandia destituyó al primer ministro Srettha Thavisin y a todo su gobierno tras encontrarlo culpable de violar el código ético del país. La decisión, tomada por una estrecha mayoría de cinco votos a favor y cuatro en contra, responde al controvertido nombramiento de Pichit Chuenban como ministro de Finanzas, un funcionario previamente condenado por intento de soborno.
La denuncia que desencadenó el fallo fue presentada por un grupo de 40 exsenadores vinculados a la antigua junta militar, lo que subraya las continuas tensiones entre las fuerzas conservadoras y los partidos progresistas en Tailandia. Esta destitución se produce apenas una semana después de que la misma corte disolviera al partido Avanzar, la fuerza política que ganó las elecciones de 2023 y que fue impedida de gobernar.
Srettha, quien asumió el poder hace un año tras forjar una coalición entre su partido Phue Thai y otros aliados, incluidas facciones relacionadas con la junta militar, declaró su respeto por la decisión judicial, aunque defendió la ética de su mandato.
Este episodio agrava la ya crónica inestabilidad política de Tailandia, un país marcado por décadas de golpes de estado, protestas y decisiones judiciales controvertidas. El Parlamento tailandés ahora enfrenta la tarea de elegir a un nuevo primer ministro en medio de un clima de creciente tensión política.