Kiev advierte a Bielorrusia que no ceda a las presiones de Moscú y asegura que cualquier incursión será respondida con contundencia. La presencia de tropas y mercenarios cerca de Chernóbil aumenta la preocupación por la seguridad regional.
El conflicto en Europa del Este toma un nuevo giro con la reciente advertencia de Ucrania hacia su vecino Bielorrusia. Este domingo, Kiev alertó que las Fuerzas Armadas bielorrusas están concentrando tropas y armamento en la región de Gomel, justo en la frontera norte de Ucrania, bajo la excusa de maniobras militares. La situación se vuelve aún más tensa con la presencia confirmada de mercenarios del grupo ruso Wagner, lo que incrementa el riesgo de una escalada bélica.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania emitió un comunicado en el que advierte a Bielorrusia sobre las consecuencias de ceder a la presión de Moscú. «Instamos a las Fuerzas Armadas bielorrusas a evitar acciones hostiles y a retirarse de la frontera ucraniana», señala el texto, dejando claro que cualquier violación del territorio ucraniano será respondida enérgicamente.
Kiev subraya que tomará todas las medidas necesarias para defenderse, amparándose en su derecho a la autodefensa, tal como lo garantiza la Carta de las Naciones Unidas. La advertencia también incluye la posibilidad de que las fuerzas ucranianas ataquen concentraciones de tropas, instalaciones militares y rutas de suministro en Bielorrusia si se produce una incursión.
La situación en la frontera es volátil. Apenas hace unos días, la guardia fronteriza ucraniana había informado que no había cambios significativos en la región. Sin embargo, la reciente movilización militar de Bielorrusia, impulsada por un anuncio del presidente Alexander Lukashenko de enviar un tercio de su ejército a la frontera, ha hecho que las alarmas se enciendan en Kiev. La cercanía de las maniobras a la planta nuclear de Chernóbil añade un elemento de riesgo global a este delicado escenario.
La tensión entre Ucrania y Bielorrusia, respaldada por Rusia, continúa creciendo, dejando al mundo en vilo ante la posibilidad de un nuevo frente en el ya complejo conflicto en Europa del Este.