Unicef reveló que más de un millón de niños en Argentina no reciben una comida diaria, reflejando una crisis alimentaria en medio de un aumento alarmante de la pobreza infantil en el país.
La crisis económica en Argentina sigue profundizándose, y los efectos más devastadores los sufren los más jóvenes. Unicef, el organismo de las Naciones Unidas para la infancia, publicó un informe que arroja datos alarmantes sobre la situación de los niños en el país: más de un millón de chicos se va a dormir sin comer, reflejando una grave emergencia alimentaria. Este dato se desprende de un relevamiento realizado durante el primer cuatrimestre de 2024.
El informe detalla que 3,3 millones de hogares, donde residen casi 7 millones de niños, han dejado de comprar productos esenciales como leche, carne y otros lácteos debido a la falta de recursos. Un 7,4% de los niños se ve obligado a saltarse al menos una comida diaria por falta de dinero, una situación que afecta de manera aún más severa a los adultos, de los cuales un 30% también se ve obligado a omitir comidas.
Este escenario se agrava en el contexto de un aumento generalizado de la pobreza en Argentina. Datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, procesados a partir del INDEC, indican que la pobreza alcanzó al 54,9% de la población en el primer trimestre de 2024, un aumento significativo de 9,7 puntos porcentuales en comparación con el último trimestre de 2023. En cuanto a la indigencia, el porcentaje subió al 20,3%, afectando a 8,4 millones de personas.
Particularmente grave es la situación de los menores de edad, entre los cuales la pobreza afecta al 70% y la indigencia al 30,8%, según los mismos datos de la UCA. Estas cifras subrayan el impacto negativo de las políticas económicas recientes, incluidas la devaluación y las medidas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei.
Además, el informe de Unicef reveló que un 52% de los hogares dejaron de comprar alimentos por falta de dinero, un aumento de 11 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. La situación también afectó la salud, con un 23% de los hogares sin acceso a medicamentos y un 32% que debió reducir los controles médicos y odontológicos.
En resumen, el informe de Unicef y los datos de la UCA pintan un panorama sombrío de la situación en Argentina, donde millones de niños y sus familias enfrentan una lucha diaria por satisfacer sus necesidades más básicas en medio de una crisis económica y social que no da tregua.