A pesar de una leve mejora por el Día del Padre, las ventas minoristas de pymes siguen desplomándose, acumulando una baja del 17,2% en lo que va del año.
En junio, las ventas minoristas de pymes cayeron un 21,9% interanual a precios constantes, sumando una baja acumulada del 17,2% en el primer semestre de 2024. Aunque hubo un leve repunte del 1,2% en la comparación mensual desestacionalizada, la dinámica de ventas preocupa seriamente al sector.
Alimentos y Bebidas: Las ventas cayeron un 26,6% interanual en junio y acumulan una baja del 21,8% en el primer semestre. La gente compra menos, opta por segundas y terceras marcas, y aprovecha ofertas. La estabilidad de precios no logra revertir la caída del consumo.
Bazar, Decoración, Textiles y Muebles: Este rubro experimentó una baja del 24,7% en junio y acumula una caída del 17,8% en el año. Las ventas fueron mínimas, incluso durante la semana del Día del Padre.
Calzado y Marroquinería: Las ventas cayeron un 20,7% en junio y un 12,1% en el semestre. Aunque el Día del Padre generó un leve repunte, las ventas no se recuperan significativamente.
Farmacias: Las ventas descendieron un 32,8% en junio y acumulan un desplome del 29,6% en el año. La venta de medicamentos se mantiene estable, pero la perfumería registra fuertes caídas.
Perfumerías: Este rubro sufrió la mayor caída, con un descenso del 42% en junio y una baja del 32,5% en el semestre. La gente prioriza otros gastos y compra productos de menor calidad en supermercados.
Ferretería, Materiales Eléctricos y Construcción: Las ventas retrocedieron un 23,3% en junio y un 20,4% en el semestre. La obra pública y privada sigue estancada, afectando gravemente las ventas.
Textil e Indumentaria: Aunque las ventas cayeron solo un 0,9% en junio, el sector muestra un leve incremento del 4,9% en el semestre gracias a liquidaciones y ofertas. El Día del Padre impulsó temporalmente las ventas.
Las pymes esperan medidas que reduzcan la carga tributaria y fomenten el consumo interno. Los mayores desafíos son la falta de ventas y los altos costos de producción y logística. A pesar de la estabilidad en los precios, los costos energéticos y operativos siguen siendo un obstáculo significativo. La situación crítica requiere políticas que revitalicen el sector y ofrezcan un alivio tangible a los comerciantes.