La provincia y el municipio acordaron una inversión superior a los 1.200 millones de pesos para obras ambientales, tratamiento de residuos y prevención de incendios. El objetivo es acompañar el crecimiento turístico sin agravar la presión sobre uno de los ecosistemas más sensibles de la Patagonia.
Villa La Angostura crece.
Y junto con el turismo también aparecen desafíos cada vez más urgentes alrededor del ambiente, los residuos y la infraestructura urbana.
Por eso el gobierno de Neuquén confirmó una inversión de más de 1.229 millones de pesos destinada a fortalecer la infraestructura ambiental de la localidad cordillerana, una de las ciudades turísticas más importantes y ambientalmente frágiles de la Patagonia.
El acuerdo fue firmado el 23 de mayo de 2026 entre el gobernador Rolando Figueroa y el intendente Javier Murer, dentro de un esquema de cofinanciamiento entre Provincia y municipio.
La inversión apunta a mejorar la gestión de residuos, el tratamiento de biomasa forestal y la prevención de incendios, problemas que comenzaron a ganar peso a medida que la ciudad incrementó su expansión urbana y turística.
Entre las obras previstas aparece el reacondicionamiento integral de la Planta de Residuos Sólidos Urbanos.
También se incorporarán maquinaria pesada, una chipeadora industrial para tratar biomasa acumulada y un camión regador equipado con sistema de ataque rápido contra incendios forestales.
La discusión tiene bastante profundidad para una ciudad como Villa La Angostura.
Porque el crecimiento turístico genera empleo, inversión y movimiento económico.
Pero también incrementa presión sobre bosques, agua, residuos y servicios básicos.
La región viene atravesando además años marcados por incendios forestales cada vez más frecuentes e intensos en distintas zonas de la Patagonia, algo que obligó a varios gobiernos provinciales a reforzar infraestructura preventiva y sistemas de manejo ambiental.
Neuquén busca justamente avanzar sobre esa lógica.
Desarrollo económico.
Pero con capacidad de sostener equilibrio ambiental.
Durante las últimas semanas, la provincia también anunció nuevas inversiones vinculadas a saneamiento y tratamiento cloacal en Villa La Angostura, incluyendo la primera planta de pretratamiento de efluentes de camiones atmosféricos del territorio neuquino.
La escena refleja algo que atraviesa hoy a gran parte de la Patagonia.
El paisaje natural sigue siendo uno de sus principales capitales económicos y culturales.
Pero conservarlo requiere cada vez más infraestructura, planificación y recursos públicos.
Porque las ciudades turísticas ya no enfrentan solamente el desafío de atraer visitantes.
También el de sobrevivir al impacto que produce ese mismo crecimiento sobre ecosistemas bastante delicados.
Y ahí aparece una pregunta que empieza a volverse central para toda la región cordillerana.
Cómo seguir creciendo sin que el desarrollo termine erosionando justamente aquello que hace único al lugar.