“Nosotros tuvimos una suba fuerte en marzo y abril en buena parte del país, y diría que era esperable porque después de las vacaciones de verano se retomó prácticamente toda la actividad, incluso con presencialidad en escuelas. Cuando empezaba a hacer más frío y la gente estaba más tiempo en lugares cerrados. No es tan fácil de ver la baja actual porque en realidad no es que se produce porque hay un confinamiento”, analizó.
Analizando los números de casos y fallecido de hoy, el investigador del Conicet dijo: “La pregunta es: Por qué con todo el frío que tenemos, la gente en lugares cerrados y sin aislamiento los casos novan subiendo. Y la respuesta es la vacunación en la que se está avanzando, y se fue vacunando a las personas más expuestas, no a las que más se contagian. Lo primero que empezó a verse fue un número menor de fallecidos de lo que pudo haber habido. Pocos entre comillas, sino comparados con la cantidad de contagios que tenemos. Lo que se vio en toda la pandemia hasta febrero, es que se mantenía una relación de los fallecidos en grupos etarios, una relación de proporcionalidad a lo largo de los meses. Y a partir de marzo empieza a haber menos fallecidos de edades mayores que lo que daba esa proporción. Es un número que, si uno lo estima al día de hoy, el acumulado de estos fallecidos que podría haber habido y no se observaron ya suman las de 20 mil”.
En relación al peor pico de casos de contagio y fallecidos en mayo y junio, Aliaga indicó: “En el país hemos tenido muchísimos contagios porque se decidió que, de alguna forma, en la medida que no se colapse el sistema de salud, continuar teniendo muchas actividades abiertas; y cuando eso ocurre sigue habiendo caso”.
Y en referencia a lo que ocurre actualmente y la baja o amecetamiento de la curva de contagios, el físico dijo: “lo que ha ocurrido no es una baja de casos sino una proporción menor de fallecidos. Ahora se está vacunando a los jóvenes de 25 y 29 años; y son las personas que más se contagia no la que más fallece. Lo que es esperable en las próximas semanas es que a medida que esas personas empiecen a tomar inmunidad es que bajen los contagios”
También se refirió a la situación de otros países y la nuestra en relación al proceso vacunatorio: “Afortunadamente entre todos los problemas que tenemos, no tenemos al menos en la misma magnitud como en otros estados como Estados Unidos donde hay mucha resistencia con vacunarse. Nosotros al día de hoy tenemos más del 90% de vacunados a los mayores de 60 años, entre 50 y 60 tenemos el 82% entre 40 y 49 años tenemos el 70% y entre 30 y 39 tenemos el 45%, en todo el país. Son números relativamente buenos; cuando nosotros podamos avanzar con los grupos de 30 a 25 a un nivel de 60 a 70% de vacunados se va a ver la baja de casos como se vio en el resto del mundo”.
En cuanto a la preocupación de las nuevas variantes dijo “lo ideal es tratar de que bajen los casos lo más rápido posible para no seguir dándole tiempo al virus para que genere nuevas variantes. Por eso tenía sentido haber tomado algunas medidas y tratar de demorar el ingreso de la variante Delta, porque tratar con dos o tres semanas que se ganen en avanzar en la vacunación al ritmo que tenemos ahora puede hacer una diferencia de 6 o 7 millones más de personas vacunadas. De esta no se sale si no es con mediadas globales, si seguimos dejando lugares donde la enfermedad pueda ir cambiando a la larga va a volver a los lugares que están vacunados”.
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