
El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) sufre un golpe contundente con la oficialización de recortes económicos y operativos, según lo anunciado en una reciente resolución publicada en el Boletín Oficial. Estas medidas desataron controversia y preocupación en el ámbito cultural.
El Gobierno ha tomado medidas drásticas contra el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), tal como se evidencia en una reciente resolución publicada en el Boletín Oficial bajo el título «Suspensión de Erogaciones Económicas en el marco de racionalización de recursos». Entre las medidas destacadas se encuentran la baja de contratos próximos a vencer, la eliminación del apoyo económico a las provincias, la suspensión de horas extra, aportes económicos e institucionales, y la reducción de diversos gastos operativos como viajes, telefonía y traslados para el personal.
Estos recortes han desencadenado fuertes críticas desde diferentes sectores, especialmente por la falta de experiencia en el mundo del cine del director del INCAA designado por el Gobierno, Carlos Pirovano. Se cuestiona su idoneidad para liderar una institución tan relevante en la cultura nacional. Además, se lamenta el cierre de la plataforma Cine.ar y la posible clausura del cine Gaumont, junto con la desfinanciación de festivales de cine.
Con 645 empleados, el INCAA se encuentra en una situación de incertidumbre, con la perspectiva de ofrecer retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Desde la llegada de Javier Milei al poder, se ha expresado un claro desinterés por las manifestaciones culturales en contra de estos recortes, continuando con lo que se ha denominado un «plan motosierra» en el ámbito del INCAA.
Este cambio drástico en la política hacia el INCAA ha generado preocupación en la comunidad cultural y artística del país, que ve en estas medidas una amenaza para el desarrollo y la promoción del cine y las artes audiovisuales en Argentina.