La Cámara Alta rechazó las modificaciones propuestas en el Impuesto a las Ganancias, manteniendo el esquema actual que afecta a quienes ganan más de $3.514.725. La votación dejó un capítulo clave del Paquete Fiscal fuera de la ley.
En una sesión clave, el Senado rechazó las modificaciones al Impuesto a las Ganancias que formaban parte del Paquete Fiscal del Gobierno, dejando vigente el esquema actual que obliga a pagar este tributo a quienes perciben salarios brutos superiores a $3.514.725, equivalentes a 15 salarios mínimos vitales y móviles. El título quinto de la propuesta no obtuvo los votos necesarios en el tratamiento en particular, siendo rechazado por 41 votos contra 31. Sin cambios en la Cámara de Diputados, continuará aplicándose el sistema impositivo que rige desde la baja impulsada por el exministro de Economía, Sergio Massa, en septiembre de 2023, que excluyó del impuesto a 800.000 asalariados.
El proyecto buscaba restablecer el Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría a niveles similares a los anteriores, con el objetivo de incrementar la recaudación fiscal en un 0,5% del PBI y mejorar la coparticipación federal. Sin embargo, las estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) ya indicaban que los números se habían ajustado a la baja en las últimas versiones del texto, reduciendo el impacto fiscal proyectado a un 0,41% del PBI.
El economista Gabriel Caamaño describió el rechazo como un golpe crítico para el Paquete Fiscal, expresando en la red social X (anteriormente Twitter) que «le pegaron a la línea de flotación del paquete». La propuesta, que había sido aprobada en general por el Senado, incluía cambios significativos en las escalas de tributación, las exenciones y las deducciones personales, buscando hacer el sistema más progresivo. Las escalas propuestas variaban entre el 5% y el 35%, con la tasa máxima aplicándose a partir de ingresos de $36.450.000. Además, se planeaba un ajuste anual de las deducciones basado en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que incrementaría las deducciones entre un 183,75% y un 186,65%.
El proyecto también preveía la eliminación de exenciones y deducciones por gastos de movilidad, viáticos y material didáctico, entre otros, afectando a diferentes sectores como el personal docente, militar y de salud. En particular, eliminaba las exenciones para el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo), las horas extras y los suplementos por trabajos en días feriados o inhábiles.
El rechazo del Senado no solo mantiene el esquema impositivo actual, sino que también refleja la complejidad de la política fiscal y la dificultad para implementar cambios estructurales en un contexto económico desafiante. Las modificaciones propuestas apuntaban a una mayor equidad tributaria, donde los trabajadores con ingresos más altos hubieran contribuido proporcionalmente más que aquellos con ingresos menores.
El impacto de esta decisión se verá reflejado en la recaudación y en la distribución de la carga fiscal entre los trabajadores. La Cámara de Diputados aún tiene la oportunidad de revisar la medida, aunque la votación en el Senado pone en duda la viabilidad de los cambios propuestos a corto plazo. El debate sobre el Impuesto a las Ganancias continúa, destacando la importancia de un sistema tributario justo y eficaz que logre equilibrar las necesidades del fisco con la capacidad de pago de los contribuyentes.