El gobierno provincial reclama participación en la administración de las hidroeléctricas y exige la ejecución urgente de obras para evitar riesgos en el río Neuquén.
El gobierno de Neuquén, encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, ha demandado ser convocado a la mesa de diálogo nacional sobre la gestión de represas hidroeléctricas en los ríos Limay y Neuquén, tras la creación de nuevas sociedades anónimas para la producción y venta de energía. La administración provincial insiste en que las hidroeléctricas deben ser administradas con la participación activa de las provincias y que se respeten sus derechos al cobro del canon por el uso del agua.
El ministro de Infraestructura de Neuquén, Rubén Etcheverry, criticó la falta de comunicación y previsibilidad por parte del gobierno nacional, señalando que la creación de estas empresas sin consulta previa genera incertidumbre entre empleados, inversores y autoridades provinciales. La concesión actual de las represas vence el 11 de agosto, y Etcheverry subrayó la necesidad de establecer un camino claro para la administración futura de estos recursos.
Asimismo, Neuquén ha exigido la realización urgente de obras de infraestructura para mitigar la vulnerabilidad del Complejo Cerros Colorados, resaltando el riesgo que representan las crecidas del río Neuquén para la población y el medio ambiente. La provincia ha instado a la Nación a cumplir con la sentencia judicial que ordena ampliar la capacidad de la presa Portezuelo Grande y desarrollar nuevos embalses para garantizar la seguridad y el manejo sostenible del agua.
Con estas acciones, Neuquén busca asegurar su papel en la gestión de sus recursos naturales y proteger a sus habitantes frente a la falta de acción del gobierno nacional.