Corey Comperatore, bombero y padre de dos hijas, perdió la vida al defender a su familia durante el ataque. El agresor tenía explosivos en su vehículo.
Corey Comperatore, un bombero de 50 años, fue identificado como la víctima mortal en el ataque contra el expresidente Donald Trump durante un mitin de campaña en Pensilvania el sábado pasado. El gobernador del estado, Josh Shapiro, confirmó su identidad en una rueda de prensa, destacando su valentía al proteger a su familia de los disparos.
Comperatore, un ávido partidario de Trump, asistió al evento con gran entusiasmo. Según declaraciones de su esposa, murió al lanzarse sobre su familia para protegerla. «Corey era un héroe», afirmó Shapiro al recibir la autorización para divulgar su identidad. Su acto de valentía subraya la magnitud de la tragedia y el impacto en la comunidad local.
Medios estadounidenses como The Wall Street Journal y CNN informaron que Thomas Matthew Crooks, el tirador, tenía explosivos en su automóvil, estacionado cerca del lugar del evento en Butler, Pensilvania. Este hallazgo agrava aún más la gravedad del intento de asesinato contra Trump y subraya los riesgos enfrentados por los asistentes al mitin.
Las autoridades continúan investigando el incidente, tratando de esclarecer los motivos detrás del ataque y las posibles conexiones del agresor. La presencia de explosivos en el vehículo de Crooks sugiere que el atentado podría haber tenido consecuencias aún más devastadoras.
La muerte de Corey Comperatore ha dejado una profunda marca en su familia y comunidad, recordándonos el valor y sacrificio de aquellos que arriesgan todo por proteger a sus seres queridos.