La nueva reglamentación del Decreto 652 establece que solo los trabajadores con altos ingresos pagarán Impuesto a las Ganancias, excluyendo a los petroleros. La medida afecta a los sueldos que superen los 1,8 millones de pesos brutos mensuales a partir de agosto.
El Gobierno Nacional ha dado un giro significativo en la política fiscal con la reglamentación del Decreto de Necesidad y Urgencia 652, publicada en el Boletín Oficial, que introduce cambios en el Impuesto a las Ganancias. A partir de los sueldos de julio, unos 800 mil trabajadores que ganen más de 1,8 millones de pesos brutos mensuales deberán empezar a pagar este tributo. Para los casados, el umbral es de 2,2 millones de pesos brutos. Los impuestos varían del 5% al 35% dependiendo del nivel de ingresos, con una alícuota del 35% para sueldos superiores a 4,9 millones de pesos brutos.
Una de las principales controversias del decreto es la eliminación de la alícuota diferencial para trabajadores de la Patagonia y la inclusión de horas extras y premios en el cálculo del gravamen. Sin embargo, los trabajadores petroleros, definidos como «personal de pozo» que realiza tareas directamente en la exploración y producción de hidrocarburos, quedan exentos del impuesto.
Este ajuste fiscal busca aliviar el déficit fiscal y redistribuir recursos a gobernadores afectados por cambios anteriores en la legislación de Ganancias. La reforma también ajustará el mínimo no imponible en septiembre y luego en enero y julio de cada año, basado en el índice de precios al consumidor del Indec.
El nuevo esquema fiscal refleja una estrategia del Gobierno para equilibrar la carga tributaria entre los sectores de mayores ingresos y proteger a ciertos grupos profesionales, mientras busca mantener un control sobre el déficit fiscal y la distribución de fondos.