Las exportaciones de petróleo alcanzan su nivel más alto en dos décadas y las importaciones de energía se reducen significativamente. Se espera un superávit energético de USD 5.000 millones en 2024.
Gracias al impulso del petróleo de Vaca Muerta, Argentina experimenta un cambio significativo en su balanza comercial energética. En el primer semestre de 2024, la balanza registró un superávit de USD 2.758 millones, contrastando con el déficit de USD 790 millones en el mismo período del año anterior. Esta mejora se debe a un aumento del 60% en las exportaciones de petróleo crudo, alcanzando los 168 mil barriles diarios, el nivel más alto desde 2005.
Las exportaciones de productos energéticos totalizaron USD 4.818 millones, un incremento de USD 1.020 millones respecto al primer semestre de 2023. En paralelo, las importaciones de energía disminuyeron significativamente, con una reducción del 50% en las cantidades y un descenso del 11% en los precios. Este fenómeno se tradujo en la menor necesidad de importación de gas natural licuado (GNL), gasoil y naftas, alcanzando las compras energéticas más bajas desde 2009.
El informe de la consultora Economía & Energía prevé que 2024 cerrará con un superávit energético de USD 5.000 millones, impulsado por una reducción de USD 3.300 millones en importaciones y un aumento de USD 1.700 millones en exportaciones. Además, se anticipa que las exportaciones de crudo seguirán en ascenso, superando los USD 1.600 millones en 2024 y otros USD 1.100 millones en 2025, gracias a las obras de ampliación de capacidad de transporte, como la duplicación del sistema de OLDELVAL.
En contraste, se proyecta una disminución en las exportaciones de gas natural debido a la caída de los precios, aunque se espera que las ventas al exterior de crudo y la reducción en las importaciones continúen fortaleciendo la balanza energética. Para 2025, se estima un superávit aún mayor de USD 7.300 millones, consolidando un cambio positivo en la balanza energética del país después de más de una década de déficits.