Este 11 de agosto, las concesiones de represas hidroeléctricas en Neuquén y Río Negro caducan, generando preocupación y tensiones entre el Gobierno Nacional, las provincias y las empresas concesionarias.
Las concesiones hidroeléctricas que operan en los ríos Neuquén y Limay llegan a su fin este 11 de agosto, dejando en incertidumbre el futuro de estas infraestructuras clave para la región. Entre las concesiones que expiran se encuentran las de Alicurá, Cerros Colorados y El Chocón, mientras que Piedra del Águila vence en diciembre. El Gobierno Nacional ha prometido un decreto para el lunes, generando preocupación en las provincias afectadas y en las empresas concesionarias por la falta de claridad y decisiones a tiempo.
Rubén Etcheverry, Ministro de Infraestructura de Neuquén, criticó la falta de gestión y respuestas concretas por parte del Gobierno Nacional, destacando el impacto negativo no solo en las provincias, sino también en las empresas y empleados vinculados a las represas. Asimismo, el Diputado Nacional por Neuquén, Pablo Cervi, subrayó los esfuerzos realizados desde 2020 para regularizar la situación, incluyendo presentaciones judiciales que buscan asegurar el manejo provincial de los recursos naturales.
Con el vencimiento de los contratos, las autoridades provinciales buscan mayor participación en la gestión de las represas, argumentando su importancia para el desarrollo regional. Sin embargo, las empresas concesionarias expresan su preocupación por la incertidumbre generada y piden una prórroga para continuar operando hasta que se defina el futuro de las concesiones. La situación sigue en desarrollo, con un fallo de la Corte Suprema pendiente y la expectativa de un decreto que podría arrojar algo de luz en los próximos días.