La decisión de Mauricio Macri de rechazar el DNU 656/24 que ampliaba los fondos reservados para la SIDE provocó una fractura en el PRO y tensiones con Patricia Bullrich.
El expresidente Mauricio Macri, en un movimiento inesperado, ordenó a seis diputados del PRO que votaran en contra del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 656/24, emitido por el gobierno de Javier Milei, que asignaba 100 mil millones de pesos adicionales en carácter reservado a la Secretaría de Inteligencia (SIDE). La decisión generó una ruptura en el bloque del PRO, la cual quedó expuesta durante la votación en la Cámara de Diputados.
Con 156 votos afirmativos, 52 negativos y 6 abstenciones, el decreto fue rechazado, enviando una fuerte señal al Gobierno. Desde el entorno de Macri, justificaron la decisión como un intento de mantener la coherencia con los valores que promovió durante su presidencia, enfatizando la necesidad de instituciones fuertes y transparentes. «Ese decreto no tiene nada que ver con nuestros valores, es un mamarracho», expresó Macri durante una cumbre vía Zoom con la mesa ejecutiva del partido.
La votación expuso tensiones latentes dentro del PRO, especialmente entre quienes buscan una alianza más estrecha con La Libertad Avanza, liderada por Milei, y quienes, como Macri, defienden una postura más independiente. Patricia Bullrich, una de las principales figuras del PRO y defensora de una fusión con Milei, criticó duramente a los diputados que siguieron la orden de Macri, acusándolos de votar junto al kirchnerismo y advirtiendo que «ahora deberán hacerse cargo».
La fractura en el PRO podría ser un indicador de cómo se alinearán las facciones internas del partido de cara a futuras votaciones y la campaña electoral que se avecina. La postura de Macri parece haber sorprendido incluso a algunos de sus propios aliados, quienes hasta la noche anterior al voto no esperaban que se diera quórum para la sesión. Sin embargo, la decisión de Macri y su insistencia en votar en contra del DNU refleja un intento de marcar distancia y reafirmar los principios que él considera fundamentales para el PRO.
La votación, además, expuso la incomodidad de varios legisladores, quienes optaron por abstenerse o ausentarse, evidenciando la falta de consenso dentro del bloque. Este quiebre interno podría tener implicaciones significativas para el futuro del PRO y su relación con el gobierno de Milei, en un contexto donde la unidad y la claridad de dirección serán cruciales.