Las importaciones de productos adquiridos a través del sistema courier alcanzaron un nivel histórico y ya representan un volumen equivalente al 40% de las ventas realizadas por los principales centros comerciales del país. El crecimiento refleja el fuerte cambio en los hábitos de consumo de los argentinos, impulsado por la apertura de las importaciones, la apreciación del peso y la posibilidad de acceder a productos del exterior a precios más competitivos.
Durante los primeros siete meses de 2026, el ingreso de mercadería mediante servicios de courier registró un aumento sin precedentes. Electrónica, indumentaria, calzado, artículos para el hogar y pequeños electrodomésticos encabezan la lista de productos más demandados por consumidores argentinos.
El fenómeno comenzó a acelerarse tras la flexibilización de las restricciones para las compras internacionales y la mejora en la logística de entrega. Como consecuencia, cada vez más personas optan por adquirir productos directamente en plataformas del exterior en lugar de comprarlos en comercios locales.
El crecimiento de este canal comercial genera preocupación entre empresas, fabricantes y comerciantes argentinos. Diversas cámaras empresariales sostienen que la expansión de las compras internacionales afecta las ventas del comercio formal, especialmente en sectores como tecnología, textiles, juguetes y artículos deportivos, donde resulta difícil competir con los precios de productos importados.
Según estimaciones privadas, el volumen de compras realizadas por courier ya equivale a cerca del 40% de toda la facturación de los shoppings del país, una proporción que refleja el impacto que este nuevo canal de consumo tiene sobre el mercado interno.
Desde el sector comercial advierten que, de mantenerse la tendencia, podrían profundizarse las dificultades para la industria nacional y el empleo vinculado al comercio y la producción local. También reclaman reglas que permitan equilibrar la competencia entre los productos importados y los fabricados en el país.
Mientras tanto, los consumidores continúan aprovechando la mayor oferta de productos y los menores precios disponibles en el exterior, consolidando un cambio en la forma de comprar que ya comienza a modificar el panorama del comercio argentino.