Javier Milei informó bienes por $295 millones y Karina Milei por $35 millones al cierre de 2025. En ambos casos, buena parte del aumento patrimonial se explica por la revaluación de propiedades y no por una acumulación significativa de nuevos ahorros.
Javier Milei y Karina Milei presentaron sus declaraciones juradas correspondientes a 2025 ante la Oficina Anticorrupción. Entre ambos declararon un patrimonio equivalente a unos 223.000 dólares, aunque la composición de esos bienes muestra una evolución muy diferente a primera vista.
El Presidente informó bienes por $295.182.652,87, frente a los $206.046.375,48 que había declarado al cierre de 2024. El incremento nominal fue del 43,3%. Sin embargo, al descontar una deuda de poco más de $586.000, su patrimonio neto quedó en $294.596.295,87.
La mayor parte de ese aumento no provino de nuevos ingresos. La propia declaración identifica más de $73 millones como una diferencia de valuación de bienes que Milei ya poseía. Es decir, el patrimonio creció en los papeles principalmente porque algunos activos fueron registrados con un valor superior.
El caso más importante es el de la vivienda que el Presidente posee en la Ciudad de Buenos Aires. El inmueble, de 100 metros cuadrados y adquirido en 2000, pasó de estar valuado en $38,4 millones a $73,6 millones. El aumento fue del 91,5%.
Los vehículos declarados por Milei, una Mercedes-Benz Sprinter modelo 2015 y un Peugeot RCZ Coupé modelo 2013, mantuvieron prácticamente los mismos valores que en la declaración anterior.
También resulta significativo observar sus ahorros en dólares. El Presidente declaró unos US$65.562 depositados en cuentas bancarias, frente a US$65.542 un año antes. A esa cifra se suman US$20.000 en efectivo. En total, informó alrededor de US$85.562 entre depósitos y efectivo, una cantidad prácticamente igual a la del año anterior.
Por eso, el aumento de su patrimonio medido en pesos tampoco puede interpretarse simplemente como una acumulación de dólares. La valuación en moneda nacional de sus tenencias extranjeras aumentó principalmente por el tipo de cambio utilizado para convertirlas a pesos.
Karina Milei presentó una evolución patrimonial mucho más pronunciada en términos porcentuales. Su patrimonio pasó de $11.401.021,93 en 2024 a $35.312.784,57 al cierre de 2025, un incremento nominal del 209,7%. Luego de descontar sus deudas, el patrimonio neto quedó en $34.343.313,57.
Nuevamente, la explicación principal aparece en una propiedad.
El departamento con cochera que la secretaria general de la Presidencia posee en Vicente López, adquirido en 2011, pasó de una valuación declarada de $3,99 millones a $28,16 millones. La diferencia supera los $24 millones y explica buena parte del salto patrimonial.
A diferencia de su hermano, Karina declaró una tenencia prácticamente inexistente de dólares: apenas US$76,69 en una caja de ahorro, además de $500.000 en efectivo.
Sus ingresos netos provenientes del trabajo durante 2025 fueron de $33,1 millones, mientras que sus gastos personales alcanzaron los $33,7 millones.
La comparación entre ambos muestra por qué una declaración jurada no puede leerse simplemente como una fotografía del dinero disponible. Los valores declarados de los inmuebles pueden modificarse sin que el funcionario haya comprado una nueva propiedad o recibido una suma equivalente de dinero.
En el caso de Javier Milei, por ejemplo, los $89 millones de diferencia bruta entre una declaración y otra incluyen unos $73 millones correspondientes a la actualización de bienes que ya estaban en su patrimonio.
Por eso, el dato de los 223.000 dólares que surge al sumar los patrimonios debe ser entendido como una conversión aproximada del patrimonio declarado de ambos y no como dinero líquido disponible.
La información también permite observar que los dos hermanos mantienen estructuras patrimoniales relativamente concentradas en propiedades, ahorros y bienes personales. El Presidente cuenta además con sus tenencias en dólares, mientras que el patrimonio de Karina está fuertemente determinado por la valuación de su departamento.
Las declaraciones juradas cumplen justamente con la función de hacer públicos estos movimientos y permitir que puedan ser comparados año tras año. El dato relevante no es solamente cuánto vale cada patrimonio, sino también cómo evoluciona, de dónde surge ese crecimiento y qué cambios aparecen en los bienes y las deudas de los funcionarios.
En este caso, la principal conclusión es que el aumento patrimonial de los hermanos Milei durante 2025 no estuvo acompañado por una acumulación equivalente de dólares o nuevos activos. La mayor parte del crecimiento registrado responde a revaluaciones contables de propiedades que ya poseían.
Las declaraciones juradas muestran que Javier y Karina Milei aumentaron sus patrimonios nominales durante 2025, pero la mayor parte de ese crecimiento se explica por la actualización del valor de bienes existentes. El dato permite poner en perspectiva las cifras: más que una gran acumulación de nueva riqueza, lo que aparece es una modificación importante en la valuación de activos que ya estaban en sus manos.