Soledad Mondaca aparece en la Central de Deudores del Banco Central con obligaciones impagas por $71,2 millones, de las cuales más de $70 millones están registradas en la categoría de créditos considerados “irrecuperables”.
La situación financiera de una diputada neuquina quedó bajo la lupa luego de que un relevamiento sobre las declaraciones juradas de integrantes del Congreso detectara importantes niveles de morosidad entre algunos legisladores. Entre ellos aparece Soledad Mondaca, representante de La Libertad Avanza, con una deuda total de $71.218.000.
Los datos surgen de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina y fueron difundidos a partir de un relevamiento periodístico. El informe identificó a seis diputados y dos senadores nacionales con distintos niveles de incumplimiento financiero, por una suma que supera los $500 millones.
En el caso de Mondaca, el detalle muestra compromisos por $4.865.000 con Naldo Lombardi, $56.420.000 con el Banco Nación y otros $9.933.000 con el Banco Patagonia. Los tres créditos aparecen registrados en categoría cinco, correspondiente a situaciones consideradas “irrecuperables”.
El total de la morosidad de la legisladora figura, además, en situación cuatro dentro de la clasificación del Banco Central. La diferencia entre las categorías responde al estado de cada obligación y al nivel de riesgo de cobro que registra el sistema financiero.
El dato adquiere una dimensión política particular por su pertenencia a La Libertad Avanza. El Gobierno de Javier Milei construyó buena parte de su discurso económico alrededor de la responsabilidad individual, el rechazo a los privilegios y la idea de que el Estado no debe salir al rescate de quienes incumplen sus obligaciones.
Mondaca no es la única integrante del oficialismo alcanzada por el relevamiento. También aparece el diputado sanjuanino José Peluc, con una mora de $168.362.000; la santafesina Verónica Razzini, con $37.817.000 en categoría cinco; y la senadora jujeña Vilma Bedia, con una deuda de $48.916.000 con el Banco Nación.
La lista, de todos modos, no se limita al oficialismo. El relevamiento también incluye a la diputada santacruceña de Unión por la Patria Moira Lanesan Sancho, con una deuda de $48.988.000 en categoría cuatro, y a la senadora tucumana Sandra Mariela Mendoza, actualmente en el bloque Convicción Federal, con una mora de $95.000 con el Banco Nación.
El caso vuelve a poner en discusión la distancia que puede existir entre el discurso político y la situación personal de quienes ocupan cargos públicos. Tener una deuda registrada no constituye por sí mismo un delito ni impide ejercer una función legislativa, pero el monto y la clasificación de las obligaciones adquieren relevancia cuando se trata de dirigentes que participan de decisiones económicas que afectan a millones de personas.
La información también expone una contradicción incómoda para el oficialismo: mientras desde el Gobierno se sostiene una posición particularmente dura frente a los deudores, una de sus representantes nacionales aparece precisamente dentro de los registros de morosidad del sistema financiero.
Más allá de las banderas partidarias, el punto central será conocer qué explicación ofrece la legisladora sobre las obligaciones registradas y cuál es su situación actual. En tiempos en los que la transparencia y la responsabilidad individual forman parte del discurso cotidiano de la política, los números de una declaración patrimonial también pueden convertirse en un asunto público.