El piloto argentino de Alpine largó noveno, avanzó dos posiciones y cerró una de sus mejores actuaciones de la temporada. Sumó seis puntos en el nuevo circuito de Madrid, en una carrera que ganó Kimi Antonelli.
Franco Colapinto volvió a meterse entre los protagonistas de la Fórmula 1. El argentino terminó séptimo en el Gran Premio de España, disputado este domingo en el nuevo circuito Madring de Madrid, y consiguió seis puntos importantes para el campeonato.
El piloto de Alpine había comenzado la carrera desde la novena posición, pero tuvo una largada muy sólida y consiguió avanzar dos lugares en los primeros metros. A partir de allí, construyó una carrera consistente y logró sostenerse dentro del grupo de los diez primeros hasta la bandera a cuadros.
El resultado adquiere todavía más valor por las características del circuito madrileño. El trazado presentó pocas oportunidades para adelantar y obligó a los pilotos a administrar cuidadosamente los neumáticos y los espacios durante buena parte de la competencia.
Colapinto, sin embargo, encontró la manera de mantenerse competitivo. No necesitó una carrera caótica para avanzar posiciones: aprovechó la largada, mantuvo el ritmo y defendió con firmeza su lugar frente a sus perseguidores.
El séptimo puesto también significó una nueva confirmación de la evolución del argentino dentro de Alpine. Después de una temporada marcada por momentos irregulares, el piloto logró completar un fin de semana sólido desde la clasificación hasta la carrera y volvió a terminar por delante de su compañero Pierre Gasly.
La victoria quedó en manos de Kimi Antonelli. El piloto italiano de Mercedes aprovechó una situación estratégica durante un Virtual Safety Car y terminó por delante de Max Verstappen y Lando Norris, para conseguir otro triunfo que le permite ampliar su ventaja en el campeonato.
Para Colapinto, mientras tanto, Madrid dejó una sensación distinta. El argentino no solo sumó puntos: también consiguió cerrar una carrera sin errores importantes y con un rendimiento que volvió a colocarlo cerca de los puestos de privilegio.
El Gran Premio de España fue además el estreno de Madrid como sede de la Fórmula 1. El nuevo circuito Madring recibió alrededor de 350.000 espectadores durante todo el fin de semana y abrió una nueva etapa para la categoría en territorio español.
Con los seis puntos obtenidos, Colapinto continúa construyendo una temporada que busca convertir actuaciones aisladas en regularidad. En una categoría donde cada oportunidad vale oro, el séptimo puesto de Madrid aparece como una señal concreta de que el argentino sigue encontrando su lugar entre los mejores.