Figueroa llevó a París la hoja de ruta de Neuquén para convertir Vaca Muerta en una plataforma energética global

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Durante la Argentina Week, el gobernador Rolando Figueroa presentó en Francia la estrategia neuquina para ampliar las exportaciones de energía y destacó el potencial del gas de Vaca Muerta, el proyecto de GNL y la búsqueda de mercados en Europa y Asia.

Neuquén volvió a mirar hacia afuera. Durante la Argentina Week, que se desarrolla en París, el gobernador Rolando Figueroa presentó la estrategia de la provincia para transformar los recursos de Vaca Muerta en una plataforma energética con capacidad de abastecer mercados internacionales.

Figueroa participó este jueves del panel dedicado al “Gas argentino en el mercado mundial”, junto al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck; el director ejecutivo de SEFE Group, Egbert Laege; y el CEO de Pan American Energy, Marcos Bulgheroni. Allí puso el foco en una idea que atraviesa buena parte de la estrategia energética neuquina: pasar de una provincia que produce para el mercado interno a una que busca consolidarse como proveedor internacional.

“La mirada hacia adelante es nuestra hoja de ruta”, sostuvo el mandatario, al destacar la importancia de contar con seguridad jurídica y política para atraer inversiones y desarrollar proyectos de largo plazo. En ese esquema, Neuquén busca posicionarse como un proveedor confiable de energía para Europa y, al mismo tiempo, ampliar sus posibilidades hacia mercados como Japón y Corea del Sur.

Uno de los puntos centrales de la exposición fue la calidad del gas producido en Vaca Muerta. Figueroa destacó especialmente la posibilidad de alcanzar una producción con niveles de metano cercanos a cero, un aspecto que considera relevante para competir en mercados internacionales cada vez más atentos a la huella ambiental de los hidrocarburos.

La discusión energética ya no se limita entonces a cuánto gas puede producir la Argentina. También importa bajo qué condiciones se produce, cómo se transporta y qué posibilidades existen para colocarlo en mercados que demandan energía pero también establecen nuevos requisitos ambientales.

En ese camino, Neuquén necesita infraestructura. Y allí aparece el vínculo con Río Negro. Figueroa destacó el trabajo conjunto entre ambas provincias y el desarrollo de un puerto patagónico que permita sacar la producción hacia el mundo. La posibilidad de contar con una salida marítima propia aparece como una pieza fundamental para que Vaca Muerta pueda ampliar su escala exportadora.

El proyecto de Gas Natural Licuado ocupa un lugar central en esa estrategia. La idea es aprovechar los enormes recursos gasíferos de la formación neuquina y convertirlos en un producto que pueda ser transportado por vía marítima hacia mercados internacionales.

Para Figueroa, ese proceso requiere reglas previsibles. El gobernador destacó la importancia de la seguridad jurídica y de una legislación que, según explicó, modificó el paradigma con el que se pensaba la actividad hidrocarburífera. La nueva lógica ya no estaría concentrada solamente en resolver la escasez energética interna, sino en aprovechar un escenario de abundancia para generar inversiones y exportaciones.

En ese marco también reivindicó el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, al considerar que puede favorecer la llegada de capitales y acelerar proyectos vinculados con el petróleo y el gas. Para Neuquén, el desafío consiste en que esa inversión no quede limitada a la extracción de recursos, sino que genere actividad a lo largo de toda la cadena de valor.

Figueroa también puso énfasis en la necesidad de competitividad. “No podemos fijar el precio por decreto; el mercado pone ese precio”, señaló durante su exposición. La definición resume una de las discusiones centrales que enfrenta el desarrollo exportador: producir mucho no alcanza si los costos no permiten competir con otros proveedores internacionales.

En esa construcción, el gobernador destacó además el papel de los trabajadores, los sindicatos y las empresas locales. La expansión de Vaca Muerta, desde esta perspectiva, no depende únicamente de las grandes compañías internacionales, sino también de una red de proveedores y trabajadores que participa diariamente de la actividad hidrocarburífera.

La escena parisina tuvo además una dimensión nacional. Durante la apertura de la Argentina Week, el presidente Javier Milei había presentado a la Argentina como un potencial proveedor internacional de energía y destacó el desarrollo de proyectos vinculados con el gas natural licuado. Entre ellos aparece Argentina LNG, impulsado por YPF, ENI y XRG.

Para Neuquén, esa mirada internacional representa una oportunidad pero también un desafío. Vaca Muerta concentra una enorme cantidad de recursos, pero convertirlos en desarrollo sostenido requiere infraestructura, inversiones, mercados, reglas claras y una estrategia que pueda mantenerse más allá de los cambios políticos.

Por eso la “hoja de ruta” que Figueroa llevó a París excede una presentación empresarial. Es también una apuesta sobre el lugar que Neuquén pretende ocupar durante las próximas décadas: no solamente como territorio productor de hidrocarburos, sino como parte de una nueva arquitectura energética que conecte la Patagonia con Europa y Asia.

La provincia busca, en definitiva, que la riqueza de su subsuelo encuentre una salida hacia el mundo. El desafío será transformar esa posibilidad en empleo, infraestructura, proveedores locales y desarrollo territorial. Porque el verdadero salto de Vaca Muerta no se medirá solamente en millones de metros cúbicos exportados, sino en cuánto de esa energía logra convertirse en futuro para quienes viven sobre ella.