
En febrero, el costo de la Canasta Básica Total subió significativamente, alcanzando un 15,8% más que el mes anterior, lo que ejerce presión sobre las familias argentinas para mantenerse fuera de la pobreza.
El último informe revela que en febrero una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores, necesitó un ingreso mensual de 690.902 pesos para evitar caer por debajo de la línea de pobreza. Para evitar la indigencia, la suma necesaria ascendió a 322.851 pesos. Estos valores reflejan un aumento preocupante en comparación con meses anteriores.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó un 13,1%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) subió un 15,8% respecto al mes anterior. En términos interanuales, la CBA y la CBT experimentaron incrementos del 301,1% y 290,2% respectivamente, acumulando un aumento del 34,1% y 39,4% en lo que va del año.
La inflación de febrero fue del 13,2%, aunque menor que en enero, los precios en la economía aumentaron un 276,2% en comparación con el año anterior. Los alimentos y bebidas no alcohólicas lideraron el incremento, mientras que las divisiones de Recreación y Cultura, y Prendas de Vestir y Calzado registraron las menores variaciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, instó a los empresarios a bajar los precios para reflejar la desaceleración real de la inflación. En su discurso, sugirió estrategias para proteger a los consumidores, como reducir los precios de la primera unidad en lugar de ofrecer descuentos en la segunda unidad.
El aumento en el costo de la Canasta Básica representa un desafío significativo para las familias argentinas, que luchan por mantenerse fuera de la pobreza en medio de una economía inflacionaria y una situación económica desafiante.