En plena escalada de tensión entre ambas potencias y a las puertas de un contacto crucial entre Joe Biden, presidente de Estados Unidos, y el ruso Vladímir Putin, un alto funcionario del Departamento de Estado ha adelantado que Biden advertirá en la videoconferencia prevista para este martes de que está dispuesto a reforzar el frente oriental de la OTAN en caso de que el Kremlin decida invadir Ucrania. El funcionario, que ha hablado con la prensa bajo la condición del anonimato, también ha afirmado que, llegado el caso, se impondrán “severas sanciones económicas”.
Antes de comunicarse con el líder ruso, Biden tenía previsto este lunes hacer una ronda de llamadas con sus “principales aliados europeos” para aunar posturas en el mensaje que va a mandar a Putin en una conversación que está prevista para las 16.00 (hora peninsular española) y que, según el citado alto funcionario, será “franca y profesional”. También se han programado conversaciones con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, primero, este lunes, con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, y más adelante durante esta semana con el propio Biden. El ministro de Defensa ucranio, Oleksiy Reznikov, ha solicitado, por su parte, a Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá que envíen instructores y equipos de entrenamiento a la línea del frente de la guerra del Donbás. “Su presencia aquí sería una buena señal para los rusos”, ha dicho Reznikov.
La llamada entre Biden y Putin llega en un momento extremadamente delicado de la relación diplomática entre ambos países, y pocos días después de que se conociera un informe de los servicios de inteligencia estadounidenses que alerta de que Moscú prepara una invasión en varios frentes en Ucrania “tan pronto como a principios de 2022″. Se trataría de un contingente formado por “175.000 soldados, junto con tanques, artillería y equipos”, de acuerdo con esas informaciones.
