A diez años de la sanción de la Ley 26.872, que obliga la cobertura de la cirugía de reconstrucción mamaria luego de una operación por cáncer de mama, especialistas coinciden en que muchas mujeres desconocen este derecho que tiene un impacto muy importante en la recuperación psicosocial, en tanto señalaron que en la actualidad la mayoría de las intervenciones conservan la mama en la víspera del Día Mundial de esta enfermedad.
«En más del 70% de las mujeres que deben realizarse una cirugía por cáncer de mama se realiza una operación conservadora, es decir, conservando la mama de la paciente. En el 30% restante, tras la mastectomía en más de la mitad se ofrece una reconstrucción inmediata porque ofrece numerosos beneficios», indicó a Télam la médica Laura Ruiz Díaz, integrante de la Sociedad Argentina de Mastología (SAM).
Ruiz Díaz atiende en la provincia de Misiones en el sector privado pero asegura que este derecho se cumple también en el sistema público de salud: «Lo que llama la atención es que cuando una ofrece la reconstrucción la primera pregunta de la paciente siempre es: ¿pero esto está cubierto o lo tengo que pagar aparte?'», contó.
Y añadió que «los beneficios de una reconstrucción son múltiples; por un lado, para la mujer es importantísimo no tener esa imagen del cuerpo sin una mama; además, si se hace la reconstrucción en el mismo momento en el que se hace la mastectomía los tiempos de recuperación son mejores».
Sancionada el 3 de julio de 2013 y promulgada un mes después, la Ley 26.872 establece que todos los establecimientos de salud públicos y las obras sociales y prepagas «deben incluir la cobertura de la cirugía reconstructiva como consecuencia de una mastectomía por patología mamaria, así como la provisión de las prótesis necesarias».
«Luego de la mastectomía no quería afrontar ninguna cirugía más, sólo quería dejar atrás la enfermedad. Pero con el tiempo me di cuenta que ir por el mundo con una sola mama, aunque nadie lo notara, me recordaba a mi cada día que me miraba al espejo lo que había atravesado», contó a Télam Silvina del colectivo Rosas del Plata Tigre (58 años), un equipo de remo en bote Dragón de sobrevivientes de cáncer de mama.
En 2015, cuando le realizaron la cirugía por cáncer de las dos mamas le colocaron implantes, pero una se infectó y se la tuvieron que retirar; dos años después Silvina decidió hacerse la reconstrucción pero tuvo que litigar con la obra social para lograr que se la cubra, a pesar de que ya estaba la Ley vigente.
«Fueron cinco pasos de reconstrucción que llevaron casi dos años. Cuando terminó el proceso quedé muy conforme con los resultados porque volví a sentirme completa; es muy importante ver que una tiene una simetría», recordó.
La experiencia de Ana (57 años), también integrante del grupo del remadoras, fue distinta: «Me tocó una mastóloga muy amorosa que me dio todas las opciones desde el primer momento. De modo que nunca estuve sin una mama. Primero me pusieron expansor y después una prótesis, la ley era muy nueva así que la tuve que pagar, pero creo que todavía hoy hay muchas que no saben que se puede pedir», sostuvo Anita.