El legado de combate de Eduardo Villarruel, padre de la vicepresidenta, en la Guerra de Malvinas

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La actuación destacada de Eduardo Villarruel, padre de la vicepresidenta Victoria Villarruel, durante la Guerra de Malvinas es recordada con admiración y respeto por sus compañeros de combate. Su valentía y liderazgo en las circunstancias más adversas dejaron una huella imborrable en la historia militar argentina.

En un emotivo acto en el Cenotafio de Plaza San Martín, el presidente abrazó a Victoria Villarruel, rompiendo el protocolo oficial y revelando así el motivo detrás de este gesto: el destacado desempeño de su padre, Eduardo Villarruel, como veterano de la Guerra de Malvinas. Dos de sus compañeros de combate recuerdan con admiración su papel durante el conflicto en el Atlántico Sur, destacando su exigencia, inteligencia y solidez de convicciones.

Eduardo Villarruel, formado en el Liceo Militar General Belgrano, se desempeñaba como capitán de la Compañía Comando 602 cuando se le encomendó la tarea de reforzar las fuerzas argentinas en las islas Malvinas. Junto al mayor Aldo Rico, lideró esta unidad, partiendo desde El Palomar el 26 de mayo de 1982.

La primera misión de Villarruel y su compañía fue el reconocimiento del terreno, seguido por operaciones de emboscada a las fuerzas británicas en Monte Kent y Monte Dos Hermanas. Su valentía y liderazgo se evidenciaron en el enfrentamiento directo con las tropas enemigas, donde demostró una habilidad táctica notable.

A pesar de las adversidades, Villarruel y su compañía se mantuvieron firmes en su compromiso con la defensa de las islas Malvinas. Incluso ante la artillería pesada y el avance implacable del enemigo, demostraron una determinación inquebrantable hasta el último momento de la guerra.

Tras la rendición argentina, Villarruel fue hecho prisionero y enviado a San Carlos. Años más tarde, su negativa a jurar la Constitución durante un período de controversia política marcó su retiro como teniente coronel en 1996.

El legado de Eduardo Villarruel perdura en la memoria de sus compañeros y en la historia militar argentina. A pesar de su fallecimiento durante la pandemia, su valentía y sacrificio continúan inspirando a las futuras generaciones, aunque muchos lamentan que aún no se reconozca adecuadamente su contribución, como sucede con tantos otros veteranos que murieron en el olvido.