En 24 horas, ataques israelíes han dejado al menos 30 muertos y 66 heridos en Gaza, mientras Israel afirma haber matado a 45 milicianos de Hamás. La crisis humanitaria se agrava con más de 39.000 muertos desde el inicio del conflicto.
En las últimas 24 horas, los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza han resultado en la muerte de al menos 30 personas y heridas en otras 66, según reporta el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás. Este aumento en la violencia ocurre en un contexto devastador, donde la guerra, que ya lleva casi diez meses, ha cobrado la vida de 39.653 personas y ha dejado a más de 91.500 heridas. Las autoridades también señalan que alrededor de 10.000 personas siguen desaparecidas bajo los escombros.
El Consejo Noruego para los Refugiados ha resaltado la situación desesperada de los habitantes de Gaza, donde casi todo el territorio se considera inseguro tras las últimas órdenes de evacuación emitidas por Israel. Actualmente, solo el 14,5% del enclave es visto como «zona segura» por las autoridades israelíes, lo que complica la situación de los civiles atrapados en la región.
Por su parte, el ejército israelí ha informado que sus operaciones en Gaza, incluyendo ataques aéreos y enfrentamientos directos, han resultado en la muerte de 45 presuntos combatientes de Hamás en las últimas 24 horas. Entre los muertos se encuentra Mohamed Mahasneh, un comandante de Hamás responsable del tráfico de equipamiento militar. La ofensiva israelí se ha intensificado particularmente en las zonas de Rafah, Bureij y Nuseirat, exacerbando la crisis humanitaria en el enclave palestino.