Las madres y padres apoyan la legislación argentina sobre el etiquetado de alimentos, a la que consideran útil, y manifiestan que generó una disminución en el consumo de productos con sellos en niños y niñas, según un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC).
«Los cuidadores apoyan la ley de etiquetado y consideran que los sellos son útiles porque brindan información y promueven la toma de decisiones conscientes. Además, consideran que el etiquetado es visible, comprensible y claro», señala el estudio de Unicef-FIC, presentado este martes.
Los padres y madres entrevistados en el estudio, alrededor de medio centenar pertenecientes al AMBA y de diferentes niveles socioeconómicos, «señalan que el etiquetado aporta información nueva sobre algunos productos que consideraban saludables, y que ahora pueden conocer su verdadera composición nutricional», agrega.
«Entre los cambios de conducta reportados, los participantes de distinto nivel socio económico manifestaron que el etiquetado generó una disminución en el consumo de productos con sellos: Menor frecuencia de consumo y reducción de la cantidad consumida», añade.
El estudio, titulado «Ley de Promoción de Alimentación Saludable: percepciones y experiencias de cuidadores de niños y niñas», fue aprobado por el comité de ética de investigación Iniciativa y Reflexión Bioética (IRB).
El propósito de este estudio fue «analizar el conocimiento, la comprensión, las percepciones y los comportamientos de los cuidadores de niños y niñas asociados a la regulación del etiquetado frontal».
Según el informe, procesado durante junio de 2023, «la doble carga de malnutrición caracterizada por la coexistencia de malnutrición por déficit (desnutrición y carencia de nutrientes) junto con malnutrición por exceso (sobrepeso, obesidad o enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta) representa uno de los retos más importantes en Argentina».
Diversos estudios la vinculan con el patrón de consumo inadecuado, caracterizado por un alto consumo de ultraprocesados con contenido excesivo de grasas, sodio y azúcares y carentes de nutrientes esenciales.
Este patrón de consumo se encuentra impulsado por un sistema alimentario inadecuado y un entorno poco saludable, considera la publicación.
Para dar respuesta a esta situación, en Argentina fue aprobada la Ley Nº 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable (PAS), una «medida clave para garantizar el derecho a la salud y a la alimentación adecuada de las infancias».