La decisión de Israel responde a las nuevas sanciones comerciales anunciadas por Reino Unido contra productos provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania. La medida profundiza el deterioro de las relaciones entre ambos países y suma nuevas restricciones diplomáticas.
Israel anunció este martes el cierre del consulado británico en Jerusalén Este, en una nueva escalada de la tensión diplomática con Reino Unido. La decisión fue comunicada por el canciller israelí, Gideon Saar, como respuesta a las medidas adoptadas por Londres contra productos procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania.
El consulado británico en Jerusalén Este cumple una función particular dentro de la diplomacia del Reino Unido: trabaja principalmente con los territorios palestinos y mantiene vínculos con la Autoridad Palestina. Londres no reconoce la soberanía israelí sobre Jerusalén Este y considera que el estatus definitivo de la ciudad debe resolverse mediante un acuerdo entre israelíes y palestinos.
La represalia israelí llegó después de que Reino Unido anunciara restricciones comerciales contra los asentamientos israelíes en Cisjordania. Francia y Canadá adoptaron medidas similares, mientras otros países europeos expresaron su respaldo a la solución de dos Estados y cuestionaron la expansión de las colonias y la violencia contra palestinos.
El Gobierno británico justificó sus decisiones por el avance de los asentamientos y por la situación de los palestinos en Cisjordania. El canciller Ed Miliband sostuvo que Londres ya no podía limitarse a condenar lo que considera injusticias y que debía adoptar medidas para intentar preservar la posibilidad de crear un Estado palestino junto a Israel.
Israel rechazó de manera contundente esa posición. Saar calificó las medidas británicas de una interferencia en los asuntos internos israelíes y vinculó parte de las declaraciones de Londres con las próximas elecciones del país, previstas para fines de octubre.
El cierre del consulado no será la única represalia. Israel también anunció que Reino Unido quedará fuera de una misión de coordinación liderada por Estados Unidos para Gaza y que se suspenderá la participación británica en el entrenamiento de fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina. Además, varios ciudadanos y políticos británicos tendrán prohibido ingresar a Israel.
La disputa ocurre en un contexto de creciente presión internacional sobre la política israelí en Cisjordania. Doce países anunciaron nuevas medidas contra productos de los asentamientos, mientras diferentes gobiernos europeos advierten que la expansión territorial puede hacer cada vez más difícil una solución basada en dos Estados.
Uno de los principales focos de preocupación es el proyecto de asentamiento E1, ubicado cerca de Jerusalén. Sus críticos sostienen que la expansión en esa zona podría fragmentar el territorio que los palestinos reclaman para un futuro Estado y complicar todavía más la posibilidad de establecer un territorio palestino viable.
La respuesta israelí también muestra hasta qué punto se deterioró la relación con Reino Unido. Londres reconoció al Estado palestino en 2025 y en los últimos años aumentó sus críticas a las políticas israelíes en Gaza y Cisjordania. Israel, por su parte, considera que algunas de estas decisiones exceden la crítica diplomática y constituyen una presión directa sobre su gobierno.
El enfrentamiento deja así una señal política que va más allá del cierre de una sede diplomática. Mientras varios gobiernos occidentales endurecen su posición frente a los asentamientos y buscan preservar la posibilidad de una solución de dos Estados, Israel responde con medidas que profundizan su aislamiento diplomático y endurecen todavía más el vínculo con uno de sus antiguos aliados.