
Expertos en economía coinciden en que se proyecta un panorama positivo para Argentina, impulsado por la mejora en el sector externo, especialmente a través de la recuperación del sector agrícola después de superar la sequía, así como el aumento del ahorro y las exportaciones generadas por el sector energético. Además, se espera que las novedades en infraestructura energética contribuyan a esta tendencia favorable.
Según señaló el especialista Marengo, los sectores generadores de divisas brindan perspectivas de un mediano a largo plazo sin restricciones externas tan significativas. Estas mejoras en el frente externo son clave para impulsar el crecimiento económico del país.
Las proyecciones indican que Argentina experimentará un crecimiento del 2,3% en 2024, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica una mejora del 2%. Sin embargo, es importante destacar que se espera un saldo negativo final en la balanza comercial, estimado entre los US$15.000 y US$20.000 millones.
En los primeros cuatro meses de este año, la actividad económica se contrajo un 0,1% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta situación refleja un escenario mixto, con algunos sectores experimentando un crecimiento significativo y otros registrando resultados negativos. Además, el país enfrenta desafíos macroeconómicos, como una alta inflación y la escasez de dólares.
Estimaciones del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) de la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo indican que existen diferentes sectores en el país, algunos en crecimiento constante y otros en declive. Estos factores económicos deben ser considerados para comprender la situación general y las perspectivas a futuro.
Fuente: Telam